cuidar la piel en octubre-portada

Cómo cuidarnos la piel después de las vacaciones

Sí, ha sido un buen verano pero ya es hora de pasar página definitivamente. Nos encontramos inmersas en la rutina, en el día a día, el trabajo, la familia… toca cuidarnos. Y no solo a nosotras, sino también a nuestra piel. Esta es una época crucial dónde se unen los excesos del sol del verano y el frío que ya empieza a hacer acto de presencia. Aprende cómo cuidar la piel en otoño.

El nuevo curso empieza para nosotras con el fin de las vacaciones y la vuelta a las obligaciones del día a día. Uno de los retos más comunes es apuntarse al gimnasio y empezar a cuidar mejor nuestro cuerpo. Ya sabes, lo notamos por dentro y lo notan por fuera. Sin embargo, mucha gente descuida otro aspecto importante que debe ser prioritario en nuestra rutina: cuidar la piel. ¿Por qué? Porque en verano nos hemos pasado de excesos: demasiado sol, cloro en las piscinas, salinidad en el mar, más vida social de lo normal, posiblemente más alcohol y menos comida saludable…  Por ello, cuidar la piel en otoño es esencial.

Y es que la piel funciona como si de una agenda se tratara: va memorizando cómo la tratamos a lo largo de nuestra vida para responder más tarde con un mejor o peor aspecto. Si encima a todos esos excesos veraniegos, sumamos los “peligros” a los que se enfrenta en otoño, no cabe duda que debemos mimarla más. Bajan las temperaturas, empieza a hacer más frío, la piel sufre más, alguna incluso se corta o pueden aparecer costras de la sequedad… debemos saber cómo cuidar la piel en otoño para mantenerla también durante esta época del año en perfectas condiciones.

cuidar la piel en octubre-nieve

Cremas hidratantes, antioxidantes y duchas cortas

Sobre todo cuando hace frío, nos gusta alargar un poco más la ducha y sentir el calor del agua caliente sobre nuestra piel, relajándonos. Una sensación placentera sí pero no del todo para nuestra piel y es que las duchas largas la perjudican porque provocan que la capa protectora de la piel se vaya perdiendo y se deshidrate más fácilmente. Opta siempre por duchas cortas y templadas como uno de los remedios para cuidar la piel en otoño.

También es muy importante saber qué jabón utilizamos para darnos esas duchas o baños. Debes saber que si usamos jabones de mala calidad o que no se ajustan a nuestro tipo de piel, perderemos la grasa protectora y empezaremos a ver una piel con menos luminosidad que antes. Tampoco es bueno ser demasiado exigente restregando el jabón por nuestra piel, quizás en sitios como las axilas sí pero no hace falta que abuses en otoño y con el frío, suficiente ya sufre nuestra epidermis.

Y después de la ducha, algo esencial es hidratarse. Eso sí, cuando la piel sigue húmeda, no cuando está completamente seca. Dale a tu piel un extra de hidratación que le vendrá genial para soportar la jornada. Aunque no todo son cremas y baños, para cuidar la piel en otoño es importante la toma de antioxidantes y, como no, la vitamina C aquí es esencial. Por dentro, esta vitamina es tu mejor aliado contra los radicales libres. Y por fuera -a modo de ampollas- ayuda a dar luminosidad y actuar en profundidad sobre las células. Luce una piel perfecta.

¿Quién dice que el sol no calienta en otoño?

Aunque disminuya el índice de los rayos ultravioletas e incluso haya días nublados, el sol sigue trabajando y “atacando” a nuestra piel. Usa fotoprotectores durante todo el año, también en otoño y sobre todo en la cara. Aparte opta por tratamientos despigmentantes para ayudar a tener una mejor salud en tu rostro. ¿Te animas?