La punción ovárica es la fase más importante en una donación de óvulos. Se trata de obtener los ovocitos que la mujer tenga después de la estimulación ovárica, para ser utilizados posteriormente en un tratamiento de FIV.

Los tratamientos de reproducción asistida, como la fecundación in vitro (FIV), permiten que estas personas puedan cumplir su deseo de formar una familia. A continuación, explicaremos qué es la punción ovárica y veremos en qué consiste el proceso.

¿Qué es la punción ovárica?

La punción ovárica, también conocida como punción folicular, es un procedimiento que se realiza para obtener los óvulos del interior de los folículos del ovario. Se trata de una intervención que dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos y que se lleva a cabo bajo sedación. Es habitual que la mujer experimente molestias después del procedimiento, aunque desaparecerán a las pocas horas.

La ovulación, que consiste en la liberación de un óvulo del ovario a la trompa de Falopio, tiene lugar de forma natural cada mes. Por lo general, se produce en torno a 13 o 15 días antes del comienzo del periodo. Antes de una punción ovárica, la mujer debe administrarse un tratamiento hormonal de estimulación, con el fin de obtener más óvulos en el mismo ciclo.

La punción ovárica paso a paso

Para poder extraer los óvulos maduros, es esencial programar la punción en el momento preciso. Por esta razón, el ginecólogo va controlando el crecimiento de los folículos con la ayuda de una ecografía transvaginal y analizando la concentración de la hormona estradiol en sangre. Los folículos maduros, que son aquellos que contienen un óvulo en su interior, tienen un diámetro aproximado de entre 18 y 20 milímetros.

Una vez que alcanzan este tamaño, la donante se administra una última medicación con un antagonista de la hormona GnRH, para llevar a cabo la maduración final de los óvulos e inducir al proceso de la ovulación. Es necesario que se administre unas 32 o 34 horas antes de realizar la punción ovárica, debido a que, en caso contrario, podría producirse una ovulación espontánea y se perderían todos los óvulos.

El proceso consta de varios pasos.

Ingreso de la donante

La mujer acude a la clínica para realizarse la extracción de los óvulos en el día y la hora que el especialista la haya citado. Debe estar en ayuno absoluto (sin beber ni comer, al menos 6 horas antes de la intervención), y lo más tranquila posible. Los expertos también recomiendan que acuda acompañada, por los efectos que pudiera ocasionar la anestesia.

Administración de la sedación

La paciente debe colocará en la camilla en posición ginecológica, donde le será administrada una anestesia suave. Los riesgos son bajos y el tiempo de recuperación es rápido.

Punción ovárica

Una vez la sedación haya hecho efecto, el ginecólogo realizará la punción ovárica guiada por ultrasonido. Este proceso consiste en introducir el ecógrafo, el cual lleva incorporado una aguja de aspiración, para pinchar los folículos ováricos y aspirar el líquido. En dicho líquido se encuentran los óvulos, de forma que, al aspirarlo, pasan a los tubos de ensayo de forma directa.

Estos tubos se llevan al laboratorio a una temperatura de 37 grados para favorecer su conservación. Seguidamente, los embriólogos serán los encargados de analizar el líquido folicular y obtener los óvulos maduros. En el caso de la donación, se congelan hasta que una mujer o pareja los necesiten para un tratamiento de reproducción asistida.

Reposo y recuperación

Tras realizar la punción ovárica, la paciente permanece unas horas en reposo en la habitación para recuperarse de los posibles efectos de la anestesia, como malestar, vómitos o mareo. Finalmente, una vez que se verifique que todo está bien, podrá volver a casa. Es recomendable no hacer esfuerzos innecesarios, debido a que pueden producirse pequeños sangrados o molestias. La clínica se pondrá en contacto con la donante los días posteriores a la intervención para comprobar que su estado es el correcto. Aquellas mujeres que deseen donar óvulos de nuevo tendrán que esperar entre 4 y 5 meses hasta la próxima donación.

Riesgos de la punción ovárica

La punción es una intervención sencilla, de poca duración, que no conlleva riesgos destacables.

  • Sangrado. Puede producirse un leve sangrado, que en la mayoría de los casos se controla sin incidencias.
  • Hiperestimulación ovárica. La hiperestimulación ovárica ocurre cuando los ovarios tienen una respuesta excesiva a la medicación utilizada, sobre todo si es a altas dosis. Cuando esto sucede, el ovario aumenta mucho de tamaño y, después de la ovulación, se producen síntomas como dolor, mareo, diarrea o retención de líquidos. Durante la hiperestimulación, los ovarios pueden volverse muy vascularizados, lo que significa que aumenta la cantidad de vasos sanguíneos en esa área. Estos vasos pueden dañarse durante la punción, produciendo un sangrado potencialmente grave.
  • Efectos secundarios de la sedación. Es posible que la paciente, al despertar de los efectos anestésicos, sienta malestar, cansancio o un ligero mareo. Puede darse una bajada de tensión o vómitos, aunque es poco habitual. Asimismo, esporádicamente puede haber hemorragias, infecciones o lesiones de los órganos pélvicos.

Ven a informarte a IVI Dona

En la actualidad, una de cada seis parejas tiene problemas de infertilidad, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). La donación de óvulos para tratamientos de reproducción asistida como la fecundación in vitro (FIV) permiten que estas personas puedan cumplir su deseo de formar una familia.

Si quieres donar óvulos, en IVI Dona nuestro equipo altamente cualificado te acompañará durante todo el proceso de la donación y resolverá cualquier duda que puedas tener sobre la punción ovárica. Contamos con clínicas en toda España y la garantía del grupo IVI, especialistas en reproducción asistida con más de 30 años de experiencia. Puedes solicitar tu primera visita ahora llamando al teléfono gratuito 900 844 000 o déjanos tus datos en el formulario y nuestros asesores se pondrán en contacto contigo. ¡Esperamos tu visita!

La metrorragia se refiere a la expulsión de sangre. Este trastorno ginecológico se caracteriza por sangrados uterinos anormales fuera del ciclo menstrual regular, lo que puede causar preocupación y ansiedad en quienes lo experimentan. En este blog, exploraremos las causas de la metrorragia, qué es exactamente este fenómeno y cómo el estrés puede desempeñar un papel crucial en su aparición.

¿Qué es la metrorragia? 

La metrorragia se define como el sangrado uterino anormal que ocurre entre los períodos menstruales o después de la menopausia. Este sangrado puede presentarse entre periodos menstruales o ser más abundante y prolongado de lo esperado durante la menstruación.

Causas de la Metrorragia: 

Existen diversas causas que pueden derivar en ese sangrado uterino anormal:

  1. Trastornos Hormonales

    Los desequilibrios hormonales son una de las principales causas de la metrorragia. Cambios en los niveles de hormonas, como el estrógeno y la progesterona, pueden afectar el revestimiento del útero y desencadenar sangrados irregulares.

  2. Pólipos Uterinos

    Los pólipos son crecimientos anormales en el revestimiento del útero. Aunque suelen ser benignos, pueden causar metrorragia al interferir con el flujo menstrual normal.

  3. Miomas Uterinos:

    Los miomas son tumores no cancerosos que se desarrollan en el útero. Dependiendo de su tamaño y ubicación, pueden provocar sangrado irregular.

  4. Enfermedades de Transmisión Sexual

    Algunas ETS, como la gonorrea o la clamidia, pueden causar inflamación en el útero y las trompas de Falopio, lo que puede resultar en sangrado anormal.

  5. Problemas de Coagulación Sanguínea

    Las condiciones que afectan la coagulación sanguínea, como la hemofilia o la trombocitopenia, pueden contribuir a la metrorragia.

  6. Dispositivos Intrauterinos

    Si bien los DIU son métodos anticonceptivos efectivos, en algunos casos pueden causar sangrado irregular como efecto secundario.

Metrorragia por Estrés:

El estrés es un factor omnipresente en la vida cotidiana, y su impacto en la salud menstrual no debe subestimarse. El sistema reproductivo de una mujer está estrechamente relacionado con el sistema nervioso, y el estrés crónico puede influir en el equilibrio hormonal y desencadenar la metrorragia.

  1. Disrupción del Sistema Hormonal

    El estrés prolongado puede influir en el funcionamiento normal del sistema hormonal que regula la reproducción, conocido como el eje hipotálamo-pituitaria-ovario. Esta alteración puede provocar desequilibrios en las hormonas y, como consecuencia, generar metrorragia.

  2. Cambios en la Producción Hormonal 

    El estrés libera hormonas como el cortisol, que pueden interferir con la producción normal de hormonas reproductivas, afectando el ciclo menstrual.

  3. Supresión del Sistema Inmunológico

    El estrés prolongado puede debilitar el sistema inmunológico, haciendo que el cuerpo sea más susceptible a infecciones ginecológicas que podrían contribuir a la metrorragia.

Cómo controlar la menorragia causada por el estrés:

  1. Manejo del Estrés: Incorporar técnicas de manejo del estrés, como la meditación, el yoga o la respiración profunda, puede ayudar a reducir los efectos negativos del estrés en el sistema reproductivo.
  2. Estilo de Vida Saludable: Mantener una dieta equilibrada, realizar ejercicio regularmente y asegurar un sueño adecuado son elementos fundamentales para reducir el estrés y promover la salud menstrual.

Cómo controlar la menorragia causada por el estrés:

La menorragia puede abordarse mediante varias opciones de tratamiento:

  1. Medicamentos:

  • Anticonceptivos Hormonales: Regulan los niveles hormonales para reducir la cantidad y duración del sangrado.
  • Ácido Tranexámico: Ayuda a prevenir la descomposición del coágulo de sangre, disminuyendo así el sangrado.
  • Antiinflamatorios no Esteroideos : Reducen la cantidad de sangre perdida y alivian el dolor asociado con la menstruación.
  1. Procedimientos Médicos:

  • Resección Endometrial: Elimina o reduce el revestimiento del útero para disminuir el sangrado.
  • Embolización Uterina: Bloquea los vasos sanguíneos que irrigan los fibromas, reduciendo la cantidad de sangrado.
  1. Cirugía:

  • Histerectomía: En casos graves o cuando otros tratamientos no son efectivos, se puede optar por la extirpación del útero.

Donar óvulos en IVI Dona (H2)

Si tienes entre 18 y 34 años y quieres donar óvulos, solicita una primera visita en una clínica IVI Dona, llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000, o déjanos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo. Tu gesto puede ayudar a que muchas mujeres con problemas de fertilidad cumplan su sueño de ser madres.

La secreción o el flujo vaginal aparece en las mujeres desde la pubertad. Además de ser totalmente natural, es fundamental para tener una vagina saludable. Su principal función es impedir las infecciones y favorecer la lubricación. Por esta razón, observar los cambios en el flujo vaginal es muy útil para detectar posibles alteraciones en la zona íntima. A continuación, explicaremos en qué se diferencia una mucosidad vaginal común de un flujo atípico. También resolveremos dudas habituales, como si es normal tener flujo todos los días.

¿Cómo diferenciar entre un flujo vaginal normal o atípico?

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), un flujo vaginal normal es de color claro o transparente, de consistencia viscosa, no huele y cuenta con un pH ácido inferior a 4,5. Aunque es normal tener flujo todos los días, su aspecto y cantidad varían con factores como la edad, el uso de anticonceptivos, las relaciones sexuales o la fase del ciclo menstrual. Por ejemplo, durante la ovulación, que corresponde aproximadamente al día 14 después de la menstruación, las secreciones se vuelven más abundantes y espesas. Por tanto, este tipo de cambios son completamente naturales, como consecuencia de alteraciones en las hormonas femeninas.

Sin embargo, cuando se observan cambios en el color, la textura, la cantidad o el olor de la mucosidad vaginal en comparación con las secreciones comunes, estos pueden deberse a la aparición de alguna infección o problema que sí necesite tratamiento médico. También suele ser habitual que existan otras molestias como escozor, irritación o picor en la zona íntima. Los especialistas consideran un flujo atípico en los siguientes casos:

  • Color: grisáceo, amarillento, verdoso o amarronado.
  • Textura: arenosa, cremosa o grumosa.
  • Cantidad: mucho flujo vaginal.
  • Olor: fuerte y molesto.

Causas más frecuentes del flujo atípico

La aparición de un flujo atípico puede ser indicativo de diferentes problemas, como las infecciones vaginales y las enfermedades de transmisión sexual (ETS); entre ellas las más comunes son:

  1. Infecciones vaginales

La flora vaginal está formada por un conjunto de bacterias y hongos que habitan en la vagina de forma natural. Si se produce un desequilibrio debido al aumento de estos microorganismos, puede ocasionar alguna de las infecciones vaginales más frecuentes:

  • Candidiasis vaginal: esta infección está causada por la proliferación del hongo Candida albicans. Los síntomas son ardor y picor en la vulva. El flujo vaginal suele ser blanquecino y más denso de lo común, parecido al queso cottage.
  • Vaginosis bacteriana: aparece por el aumento de bacterias como la Atopobium vaginae o la Gardnerella vaginalis. Además de producir picor en la zona externa de la vagina y escozor al orinar, se caracteriza por secreciones débiles de color grisáceo, verdoso o amarillento con olor similar al pescado.
  1. Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Otro de los motivos por los que se producen cambios en las secreciones son las enfermedades de transmisión sexual (ETS):

  • Clamidia: se trata de la enfermedad bacteriológica más frecuente. Sus síntomas incluyen mucho flujo vaginal, blanquecino y con grumos, así como dolor al orinar o al mantener relaciones sexuales.
  • Gonorrea: esta infección se diferencia por una mucosidad vaginal amarillenta, que viene acompañada de ardor al orinar e irritación en el ano.
  • Tricomoniasis: esta ETS origina un flujo vaginal blanquecino, grisáceo, amarillento o verdoso y con mal olor. Provoca ardor y picor en la vagina, así como molestias abdominales.
  • Virus del Papiloma Humano (VPH): las portadoras del VPH suelen presentar mucho flujo vaginal y de color amarronado, lo que indica que se ha producido un sangrado previo.
  1. Otras causas

La flora vaginal y las secreciones pueden verse alteradas por determinados hábitos diarios que son perjudiciales para la zona íntima:

  • Realizar duchas vaginales con frecuencia: lejos de ser beneficiosas, alteran el equilibrio de la flora vaginal.
  • Utilizar productos que no sean específicos para esta zona: los productos perfumados o determinados aerosoles también provocan alteraciones.
  • Uso excesivo de antibióticos: automedicarse es muy peligroso, puesto que se pueden eliminar bacterias necesarias.
  • Llevar ropa interior muy ajustada o de fibras sintéticas: estos tejidos no son transpirables, de ahí que se recomiende utilizar ropa interior de algodón.

Si observas algún cambio en el flujo vaginal, recuerda que siempre debes consultar con un ginecólogo para que pueda determinar la causa y recomendarte el tratamiento adecuado. Para ello, será necesario realizarte un estudio previo, que consiste en una exploración de la vulva y la vagina, junto con una ecografía del útero, una citología y un cultivo para poder analizar los microorganismos.

Confía en las clínicas IVI 

Si tienes más dudas sobre el flujo vaginal o deseas realizarte una revisión ginecológica, contacta con las clínicas del grupo IVI. Nuestro equipo de profesionales estará encantado de ayudarte. Somos expertos en reproducción asistida y contamos con clínicas en toda España para estar muy cerca de ti. Solicita una primera visita con nosotros llamando al teléfono 900 844 000 o rellena el formulario con tus datos. ¡Confía en el grupo IVI!

El dolor de cabeza es una dolencia común que experimenta todo el mundo en varias ocasiones. Sin embargo, las mujeres pueden experimentar dolores de cabeza de manera distinta durante su ciclo menstrual. Los dolores de cabeza que ocurren antes y durante la menstruación se conocen principalmente como cefalea menstrual.

Estos dolores de cabeza están relacionados principalmente con los cambios hormonales que ocurren durante el ciclo y que en varias ocasiones llegan a ser verdaderamente incomodos e incapacitantes para algunas mujeres.

En este blog te contaremos cuales son las causas del dolor de cabeza antes y durante el periodo, sus diferencias y cómo controlarlo de manera efectiva para mejorar la tu calidad de vida durante el ciclo menstrual.

Antes de la regla 

El dolor de cabeza antes de la regla es parte de un grupo de síntomas conocido como el síndrome premenstrual (SPM). A menudo, el dolor de cabeza es una manifestación del desequilibrio hormonal que ocurre en el período previo a la menstruación. Este tipo de dolor de cabeza suele ser causado por cambios en los niveles de hormonas como el estrógeno y la progesterona, los cuales afectan el sistema nervioso y pueden desencadenar dolores de cabeza en algunas mujeres. Suelen comenzar durante los cinco días anteriores y los síntomas pueden variar en intensidad y duración. Desaparecen una vez comienza el período menstrual.

Durante la Regla

El dolor de cabeza durante la regla también es un síntoma que algunas mujeres experimentan, pero sus causas pueden ser diferentes a las de antes de la regla. Mientras que el SPM se asocia principalmente con cambios hormonales antes del período menstrual, el dolor de cabeza durante la regla puede estar relacionado con la menstruación en sí y otros factores.

Diferencias entre el dolor de cabeza antes y durante la regla

Aunque el dolor de cabeza antes y durante la regla comparte similitudes en cuanto a los síntomas, existen ciertas diferencias clave:

  1. Causas subyacentes: El dolor de cabeza antes de la regla generalmente está relacionado con los cambios hormonales que preceden a la menstruación, mientras que el dolor de cabeza durante la regla está relacionado con la menstruación en sí.
  2. Duración: El dolor de cabeza antes de la regla suele ser transitorio y desaparece una vez comienza la menstruación, mientras que el dolor de cabeza durante la regla puede durar varios días o incluso persistir durante todo el período.
  3. Intensidad: La intensidad del dolor de cabeza durante la menstruación puede variar considerablemente de una mujer a otra. Algunas mujeres experimentan dolores de cabeza leves y manejables, mientras que otras pueden enfrentarse a migrañas debilitantes que les afectan significativamente.

Tratamiento del Dolor de Cabeza Antes y Durante la Regla

El tratamiento del dolor de cabeza antes y durante la regla depende principalmente de la intensidad de los síntomas. Afortunadamente, existen variedad de tratamientos o medicamentos que pueden ayudarte a aliviar esos dolores de cabeza en ambos casos y sentirte mucho mejor:

  1. Medicamentos: Los analgésicos de venta libre como el ibuprofeno o el paracetamol pueden ayudar a aliviar el dolor de cabeza. Es importante seguir las indicaciones del envase y consultar a un profesional de la salud si los síntomas persisten o empeoran.
  2. Descanso y relajación: El estrés y la falta de sueño pueden empeorar los dolores de cabeza. El descanso es fundamental para que tu cabeza se encuentre despejada. Practicar técnicas de relajación, meditación y asegurarse de descansar lo suficiente puede ayudar en parte a que el dolor se mitigue considerablemente.
  3. Dieta y ejercicio: Mantener una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente puede ayudar a reducir los síntomas del SPM y, en algunos casos, prevenir los dolores de cabeza.
  4. Terapias alternativas: Algunas mujeres encuentran alivio a través de terapias alternativas como pueden ser la acupuntura, la acupresión y la aromaterapia.

Donar óvulos en IVI Dona 

Si tienes entre 18 y 34 años y quieres donar óvulos, solicita una primera visita en una clínica IVI Dona, llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000, o déjanos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo. Tu gesto puede ayudar a que muchas mujeres con problemas de fertilidad cumplan su sueño de ser madres.

Tener una salud sexual sana es un aspecto fundamental que las mujeres han de tener en cuenta a lo largo de su vida. Afecciones como la ooforitis pueden afectar significativamente la salud de los ovarios y, por lo tanto, la fertilidad de la mujer. En este post, exploraremos qué es la ooforitis, sus causas, síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento. para que estés informada sobre esta condición y puedas detectarla.

¿Qué es la ooforitis?

La ooforitis es una afección poco común que implica la inflamación de uno o ambos ovarios, lo que conduce a la inflamación de los ovarios en su conjunto. Esta inflamación puede ser aguda o crónica y, en algunos casos, puede ser una afección unilateral (afectando solo a un ovario) o bilateral (afectando a ambos ovarios). La inflamación en los ovarios puede verse dada por diversas razones que han de diagnosticarse de forma inmediata.

Causas de la ooforitis

Algunas de las causas más comunes de la ooforitis incluyen:

  1. Infecciones Bacterianas: Las infecciones bacterianas se presentan como una de las principales causas de ooforitis. La gonorrea y la clamidia figuran como las infecciones más comunes. Estas bacterias invaden el sistema reproductivo femenino y producen un proceso inflamatorio en los ovarios.
  2. Infecciones del Tracto Urinario: Las infecciones del tracto urinario resultan un factor de riesgo importante que puede desarrollar la ooforitis. Estas infecciones del sistema urinario suelen ser causadas por la presencia de bacterias que, si no se controlan adecuadamente, pueden expandirse y llegar a los ovarios.
  3. Cirugía Ginecológica: Las intervenciones quirúrgicas ginecológicas como los quistes ováricos, son factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar la patología.
  4. DIU (Dispositivo Intrauterino): Aunque es menos común, la inserción de un Dispositivo Intrauterino (DIU) se ha relacionado con un aumento del riesgo de infecciones uterinas que, en ciertas situaciones, pueden propagarse hacia los ovarios, desencadenando la ooforitis.

Síntomas de la ooforitis

Los síntomas de la ooforitis varian según la gravedad de la inflamación. Los más comunes incluyen:

  • Dolor abdominal: El dolor abdominal es uno de los síntomas más notables de la ooforitis, que puede ser sordo o agudo.
  • Fiebre: La fiebre es común cuando hay una infección asociada, indicando una respuesta del cuerpo a la inflamación.
  • Sangrado vaginal anormal: Algunas mujeres experimentan sangrado vaginal anormal.
  • Cambios en el ciclo menstrual: La ooforitis puede causar cambios en el ciclo menstrual, como periodos irregulares o más dolorosos.
  • Malestar general: Las pacientes pueden sentirse cansadas y experimentar malestar general.
  • Dolor al orinar: Si la ooforitis está relacionada con una infección del tracto urinario, puede haber dolor o ardor al orinar.
  • Flujo vaginal abundante: el cual puede venir acompañado de mal olor.

En algunas ocasiones la ooforitis no presenta síntoma, por lo que es probable que no se diagnostique hasta que no haya un dolor pélvico persistente que necesite atención médica. Si presentas alguno de los síntomas anteriores acude al ginecólogo para que pueda evaluar la causa principal.

Diagnóstico y Tratamiento de la ooforitis

El diagnóstico de la ooforitis generalmente se basa en una evaluación clínica, antecedentes médicos y pruebas específicas, como análisis de sangre, ecografías pélvicas o laparoscopia. El tratamiento se enfoca en abordar la causa primordial y aliviar los síntomas, incluyendo el uso de antibióticos en casos de infecciones bacterianas, antiinflamatorios, reposo y, en casos graves, cirugía.

Prevención de la ooforitis

La prevención de la ooforitis a menudo implica la reducción del riesgo de infecciones que podrían causar esta afección. Esto puede incluir practicar sexo seguro, mantener una buena higiene íntima y seguir las indicaciones después de cirugías ginecológicas. La detección temprana y el tratamiento oportuno son esenciales para prevenir complicaciones graves y preservar la fertilidad.

Es importante destacar que la ooforitis es una afección que, si se deja sin tratar, puede tener consecuencias graves, especialmente en la fertilidad de la mujer. Por lo tanto, la educación y la prevención son fundamentales para la salud reproductiva de las pacientes.

Consulta a los especialistas del grupo IVI

Ahora que ya sabes qué es la ooforitis, si tienes alguno de los síntomas que hemos descrito debes consultar con un ginecólogo para determinar la causa principal. Si tienes entre 18 y 34 años y quieres donar óvulos, solicita una primera visita en una clínica IVI Dona, llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000, o déjanos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo. Tu gesto puede ayudar a que muchas mujeres con problemas de fertilidad cumplan su sueño de ser madres.

El dolor pélvico en las mujeres es una afección que afecta a muchas de ellas en algún momento de sus vidas. Este dolor puede variar desde una molestia leve hasta un dolor intenso y crónico que puede resultar incapacitante para algunas en el día a día. Comprender las causas y el significado del dolor pélvico es fundamental para poder reconocerlo y acudir al médico a que te realice un diagnóstico. Por ello en este blog hablaremos sobre las causas principales del dolor, así como sus síntomas y tratamiento. ¡No te pierda nada y continúa leyendo!

¿Qué es el Dolor Pélvico en la Mujer? 

El dolor pélvico se refiere a cualquier molestia o malestar que la mujer puede experimentar en la zona pélvica, es decir el área situada justo debajo del abdomen. Esta área alberga órganos vitales como el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga y el recto, por lo que el dolor pélvico puede tener diversas causas relacionadas con estos órganos. Se puede considerar dolor pélvico crónico cuando este reaparece durante más de tres meses. Este dolor pélvico en ocasiones puede generar fiebre y malestar físico.

Causas del Dolor Pélvico en la Mujer

El dolor pélvico en las mujeres, como hemos comentado anteriormente, puede tener una amplia variedad de causas, algunas de las cuales son más comunes que otras. Es importante recordar que el dolor pélvico puede ser agudo (de aparición repentina) o crónico (persistente durante un período prolongado). A continuación, se presentan algunas de las causas más comunes del dolor pélvico en las mujeres:

  1. Ciclo Menstrual: Esta es una de las causas más frecuentes. Muchas mujeres experimentan dolor pélvico durante su ciclo menstrual debido a contracciones uterinas y cambios hormonales. Esto se conoce como dismenorrea y suele ser temporal.
  2. Infecciones: infecciones del tracto urinario o infecciones de transmisión sexual como la clamidia o la gonorrea, pueden causar dolor pélvico. Es importante saber que estas infecciones deben ser tratadas adecuadamente para que no puedan derivar en problemas de mayor gravedad.
  3. Endometriosis: Esta patología ocurre cuando el tejido que normalmente recubre el útero crece fuera de este, lo que puede provocar un dolor intenso durante el ciclo menstrual y durante las relaciones sexuales.
  4. Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): El SOP es una afección en la que la mujer presenta unos niveles muy elevados de hormonas, lo puede causar dolor pélvico debido principalmente a los quistes en los ovarios y las alteraciones menstruales.
  5. Embarazo Ectópico: El embarazo ectópico es un embarazo que crece fuera del útero, generalmente en las trompas de Falopio; este puede llegar a causar un dolor pélvico intenso y molesto por lo que es importante acudir al médico a la mayor brevedad posible.
  6. Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP): La EIP es una infección grave de los órganos reproductores de la mujer. Suele ser causada principalmente por alguna ETS como la clamidia o la gonorrea. Esta infección puede causar dolor pélvico agudo que conlleva fiebres y nauseas.
  7. Dolor Pélvico Crónico: Cuando el dolor pélvico persiste durante al menos entre tres y seis meses sin una causa específica identificable, se considera crónico lo que puede ser más complejo de diagnosticar y tratar.

Diagnóstico 

El diagnóstico del dolor pélvico en las mujeres implica una evaluación médica exhaustiva. El objetivo principal del tratamiento es reducir los síntomas y apaciguar el dolor, mejorando así la calidad de vida.

Es importante buscar atención médica si experimentas dolor pélvico persistente o severo, especialmente si se acompaña de otros síntomas como sangrado, fiebre o dificultad para orinar.

Comprueba tu salud ginecológica antes de donar

Cuidar tu salud sexual es fundamental tanto para tu pareja como para ti, por lo que es necesario acudir al ginecólogo regularmente para comprobar que todo está en orden.

Si deseas ayudar a las mujeres que no pueden tener hijos con sus propios óvulos, puedes donar los tuyos. En IVI Dona te informaremos de las pruebas y entrevistas previas y de todo lo relativo al proceso.

Si deseas más información para convertirte en donante, llama ahora al teléfono gratuito 900 844 000. También puedes dejarnos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo.

El ciclo menstrual es una parte fundamental en la vida de las mujeres puesto que marca el ritmo de su salud reproductiva. Cada mes, el cuerpo se prepara para un posible embarazo y uno de los elementos clave en este proceso es la ovulación. Sin embargo, para muchas mujeres, este proceso no siempre es regular (como debería de serlo). Aquí es donde entra un término llamado anovulación, pero ¿cuál es su verdadero significado y cómo este puede afectar a la salud reproductiva de una mujer? Quédate en este blog en el que comentaremos en profundidad el término anovulación, sus síntomas y tratamiento principal que se debe de seguir.

¿Qué es la anovulación?

La anovulación es un trastorno menstrual en el cual los ovarios de una mujer no logran llevar a cabo la liberación de un óvulo durante su ciclo menstrual habitual. En circunstancias normales, durante el ciclo menstrual de la mujer, uno de los ovarios ha de liberar un óvulo maduro, dando lugar a lo que se conoce como ovulación. Sin embargo, cuando este proceso no se lleva a cabo como se debe, se establece que la mujer tiene anovulación. Este trastorno conlleva un impacto negativo en la salud reproductiva de la mujer, y se ha de conocer bien para poder abordarlo de la mejor forma posible.

Causas de la anovulación

La anovulación, como hemos comentado anteriormente, es un trastorno complejo que puede surgir por diversas causas. Aquí te dejamos las más comunes:

Síndrome de ovario poliquístico (SOP):

El SOP está considerado como una de las principales causas  de la anovulación, se caracteriza principalmente por el desarrollo de pequeños quistes en los ovarios que interrumpen el proceso de ovulación. Estos quistes impiden que haya un equilibrio hormonal adecuado y por ello se dificulta la liberación de un óvulo maduro.

Trastornos hormonales:

Otra causa principal de anovulación son los desequilibrios hormonales. Estos pueden verse reflejados a través de niveles altos de prolactina, la hormona que se encarga de producir leche materna, o por ciertos problemas en la glándula tiroides, esta tiene la función de producir y liberar las hormonas tiroideas. Si estos desequilibrios se presentan en la mujer, pueden llegar a ser un problema para la ovulación puesto que tendrá problemas a la hora de liberar el óvulo en el momento adecuado.

Peso corporal extremo:

El peso corporal juega un papel crucial en la regulación del ciclo menstrual y, en consecuencia, en la ovulación. Tanto un bajo peso corporal como un peso demasiado alto pueden desfavorecer este proceso. Ambos casos alteran la producción de hormonas haciendo que se generen irregularidades y desequilibrios hormonales llegando a provocar anovulación.

Estrés y enfermedades crónicas:

Tanto el estrés como las enfermedades crónicas ejercen un impacto en el ciclo menstrual. El estrés genera cortisol elevado (la hormona del estrés). Por otro lado, las enfermedades crónicas como pueden ser la diabetes, asma, enfermedad de Crohn, las cuales afectan la producción de hormonas, también causan ciertas irregularidades. En consecuencia, , las mujeres pueden desarrollar anovulación.

Es de vital importancia comprender adecuadamente estas causas para abordarlas de la mejor forma posible y poder recuperar de esta forma la salud reproductiva.

Síntomas de la anovulación: 

La anovulación se puede ver manifestada a través de una serie de síntomas que pueden variar dependiendo de cada caso. A continuación, te dejamos los síntomas más frecuentes que puede presentar este trastorno.

  • Ciclos menstruales irregulares: La ausencia de ovulación tiende a generar ciclos menstruales que pueden variar en cuanto a su duración. Es decir, el periodo menstrual puede durar más o, por el contrario, ser más corto. En ciertos casos, la anovulación puede incluso llevar a la ausencia de menstruación durante varios meses.
  • Sangrado menstrual anormal: Un sangrado menstrual anormal, puede ser motivo de anovulación. Por ejemplo, un sangrado abundante que requiera cambiarse con frecuencia o por contra un sangrado muy ligero.
  • Síntomas físicos: Algunas mujeres pueden notar cambios en su piel, peso o cabello puesto que la anovulación puede llegar a producirlos.
  • Dolor pélvico: En ciertas ocasiones, la anovulación puede manifestarse a través de un dolor en la parte inferior del abdomen. Puede variar en cuanto a la intensidad y ser verdaderamente molesto.

En cualquier caso, si presentas alguno de estos síntomas es importante acudir a tu ginecólogo para que pueda determinar la causa exacta del problema y en el caso de ser anovulación que pueda ofrecerte el tratamiento más acertado para tí.

Anovulación y embarazo

La anovulación puede ejercer un impacto significativo en la capacidad reproductiva de una mujer. Cuando una mujer no puede ovular de forma regular, sus probabilidades de concebir disminuyen, pero no desaparecen por completo.

Por ello, es fundamental acudir a un ginecólogo si se cree que se tiene anovulación, puesto que los expertos te brindarán información y apoyo durante este camino.

Consulta a los especialistas del grupo IVI

Ahora que ya sabes qué es, si quieres realizarte las pruebas correspondientes para saber si tienes este trastorno, en las clínicas IVI estamos a tu disposición. Nuestros expertos determinarán la causa de las alteraciones de tu ciclo menstrual y te recomendarán el tratamiento más adecuado para ti. Solicita una primera visita con nosotros, llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000, o déjanos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo. ¡Esperamos tu visita!

En este artículo, exploraremos uno de los pilares fundamentales de la salud femenina: los ovarios. Estos pequeños órganos desempeñan un papel crucial en tu bienestar y en tu capacidad reproductiva. Esta información te empoderará para comprender mejor tu cuerpo y tomar decisiones informadas sobre tu salud.

¿Qué son los ovarios?

Son órganos esenciales del sistema reproductivo femenino. Están ubicados en la parte inferior del abdomen, a ambos lados del útero, y son aproximadamente del tamaño de una almendra. Los ovarios tienen un papel clave en el ciclo menstrual y en la fertilidad, ya que producen hormonas vitales y albergan los óvulos, es decir, las células reproductoras femeninas.

Los ovarios están formados por tres tipos de células:

  • Células epiteliales: que recubren el ovario
  • Células germinales: están en su interior y forman los óvulos
  • Células estromales: encargadas de la producción de hormonas femeninas

Funciones de los Ovarios 

realizan varias funciones clave que impactan en tu salud y tu capacidad de tener hijos en el futuro:

Producción de Hormonas:

generan hormonas importantes, como el estrógeno y la progesterona. Estas hormonas regulan el ciclo menstrual, influyen en la salud ósea y cardiovascular, y afectan tu bienestar emocional.

Desarrollo de Óvulos:

desde que naces, tus ovarios contienen miles de óvulos inmaduros. Durante tu ciclo menstrual, algunos de estos óvulos maduran y son liberados en un proceso conocido como ovulación. Si uno de estos óvulos es fecundado por un espermatozoide, puede dar lugar a un embarazo.

Partes Esenciales de los Ovarios

Los ovarios se componen de varias partes cruciales que trabajan juntas para asegurar su función óptima:

Folículos Ováricos:

los folículos son pequeñas estructuras en los ovarios que contienen los óvulos en desarrollo. Estos folículos secretan hormonas que regulan el ciclo menstrual y preparan el cuerpo para la ovulación.

Corteza Ovárica:

la corteza es la capa exterior de los ovarios. Aquí es donde se encuentran los folículos. La calidad y la cantidad de los óvulos en esta zona son factores determinantes en la fertilidad y la salud reproductiva. En este sentido, es importante saber que ambos factores disminuyen con el paso del tiempo. De forma general, se conoce que a partir de los 35 años disminuye la fertilidad en la mujer.

Médula Ovárica:

esta es la región interna de los ovarios y contiene tejido conectivo y vasos sanguíneos esenciales para el funcionamiento adecuado de los ovarios.

 

Los ovarios son auténticos tesoros de la anatomía femenina, influyendo en diversos aspectos de tu salud y fertilidad. Al comprender su funcionamiento y partes, estarás mejor preparada para cuidar de tu bienestar reproductivo. Asegúrate de mantener un estilo de vida saludable, comunicarte con profesionales médicos y aprender más sobre tu propio cuerpo para tomar decisiones informadas. Tus ovarios son una parte integral de ti, cuídalos.

Recuerda, la información proporcionada aquí es solo un punto de partida. Si tienes inquietudes específicas sobre tu salud reproductiva, te recomendamos consultar con un especialista en medicina reproductiva.

La diástasis abdominal, también conocida como diástasis de rectos, es una alteración funcional y estética que afecta a hombres y mujeres, especialmente a las embarazadas. Provoca que el abdomen esté más hinchado de lo habitual, causando problemas de salud, como incontinencia urinaria o dolores lumbares. A continuación, explicaremos qué es y cuáles son los síntomas de la diástasis abdominal más habituales. Además, hablaremos sobre los ejercicios más efectivos para prevenirla e incluso reducirla.

¿Qué es la diástasis abdominal?

La diástasis abdominal es la separación de los músculos rectos abdominales a lo largo de la línea alba, una estructura fibrosa que se extiende desde el esternón hasta el pubis. La diástasis abdominal puede ser congénita, pero aparece con mayor frecuencia en condiciones de obesidad y durante el embarazo. De hecho, entre el 70 y el 100% de las mujeres embarazadas sufren diástasis abdominal en el tercer trimestre de gestación.

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer se adapta al crecimiento del bebé en el útero, de forma que los músculos del abdomen se expanden y los órganos se desplazan. Como consecuencia de ello, la línea alba aumenta de tamaño durante toda la gestación. Tras dar a luz, en una gran mayoría de mujeres el abdomen no se recupera, por lo que persiste un volumen abdominal similar al de una embarazada de pocos meses.

La importancia de los músculos abdominales

Los músculos abdominales están compuestos por dos filas de músculos alineados de manera paralela, conocidos coloquialmente como la tableta de chocolate. Estas dos filas se mantienen unidas gracias al tejido conjuntivo que está compuesto de fibras ricas en colágeno.

La principal función de los músculos abdominales es mantener el cuerpo erguido, a la vez de proporcionarle flexibilidad al torso para poder realizar movimientos rotativos. Por otra parte, los músculos del abdomen juegan un papel fundamental en la respiración ya que limitan la inspiración y favorecen la expiración.

La diástasis abdominal y su vinculación con el suelo pélvico

Durante la gestación entran en juego muchos elementos, el diafragma, la columna lumbar y por supuesto la pared abdominal. El parto es un suceso biológico complejo y para evitar que haya complicaciones todas las partes del organismo de la mujer tienen que estar debidamente alineadas. Por ello saber cómo identificar si padeces diástasis abdominal.

Tipos de diástasis abdominal

Existen dos tipos de diástasis abdominal:

  • Diástasis funcional: consiste en la separación de los rectos abdominales como consecuencia del sobreestiramiento de la estructura fibrosa que los une, sin producirse rotura. Es la más frecuente y suele corregirse con ejercicios específicos después de dar a luz.
  • Diástasis anatómica: sucede cuando la separación de los rectos abdominales es mucho mayor, lo que conlleva la rotura de la estructura fibrosa. Esto puede llegar a producir una hernia abdominal.

¿Por qué está relacionada con el suelo pélvico?

El 52% de las mujeres con disfunción del suelo pélvico sufre diástasis abdominal. Esto se debe a que los rectos abdominales se encuentran unidos en la pelvis, razón por la que un problema en el tejido conectivo puede afectar de forma directa a esta zona y provocar complicaciones como la incontinencia urinaria.

Síntomas de la diástasis abdominal

La diástasis abdominal aparte de generar malformaciones en el abdomen y que pueda tener un aspecto flácido y descolgado debido a que las paredes abdominales no tienen suficiente capacidad de sujeción, genera una serie de síntomas. Destacan la incontinencia urinaria, los prolapsos y el dolor pélvico. Por otra parte, también está vinculada con una incorrecta postura del cuerpo que puede provocar dolores de espalda, mala digestión, estreñimiento, incluso la posibilidad de sufrir alguna hernia.

Esta lesión no suele ser dolorosa, pero algunas mujeres pueden experimentar molestias. Los síntomas de la diástasis abdominal más habituales son los siguientes:

  • Dolor abdominal, lumbar y pélvico
  • Dolor al mantener relaciones sexuales
  • Pérdidas de orina, debido al debilitamiento del suelo pélvico
  • Problemas digestivos, como malas digestiones, gases o estreñimiento
  • Problemas estéticos: abdomen muy hinchado

Como saber si tengo diastasis abdominal

Si crees que tienes diástasis abdominal, es fundamental que lo consultes con un ginecólogo y un fisioterapeuta para que puedan valorar tu caso. Puede ser necesario realizar una ecografía funcional de la pared abdominal o un TAC. Una vez elaborado el diagnóstico, los profesionales te indicarán el tratamiento a seguir.

Cómo recuperarse de una diástasis abdominal

Que la zona abdominal vuelva a su estado inicial es realmente complejo debido al desgaste que esto genera, sin embargo, la efectividad del tratamiento podrá llegar a ser más o menos satisfactoria dependiendo de la distancia entre las dos filas de músculos abdominales, así como el daño en el tejido conectivo.

La recuperación pasa por ejercitar la zona poco a poco, pero con algunas modificaciones en la rutina para evitar dañar más la zona. La utilización de fajas homologadas, así como la electroestimulación o la cirugía para la dehiscencia de rectos son otros de los principales remedios.

El primer paso viene por contactar con un especialista para evitar males mayores ya que una separación de los rectos grave puede ser realmente doloroso y que te acompañe toda la vida.

Ejercicios para mejorar la diástasis abdominal

El objetivo de los ejercicios para la diástasis abdominal debe centrarse en trabajar la musculatura profunda del abdomen. No obstante, no sirve cualquier ejercicio, porque algunos de ellos pueden agravar la lesión, como en el caso de los abdominales clásicos, que suponen un riesgo para el suelo pélvico. Tampoco se recomienda practicar deportes de alto impacto como el tenis, step o aerobic, porque aumentan la presión abdominal.

Los ejercicios para la diástasis abdominal más recomendados por los especialistas son:

  • Gimnasia abdominal hipopresiva (GAH): los abdominales hipopresivos ayudan a trabajar la musculatura del abdomen mediante el control de la respiración, con el objetivo de reducir la presión de la cavidad abdominal, pélvica y torácica
  • Ejercicios para el core: sirven para activar la musculatura estabilizadora del tronco, es decir, el transverso abdominal, el suelo pélvico y los músculos de la espalda. Estos ejercicios que trabajan el núcleo corporal deben hacerse sin flexionar el tronco hacia delante
  • Ejercicios en cuadrupedia con resistencia: se realizan con las palmas de las manos y las rodillas (flexionadas a 90°) apoyadas en el suelo. Son eficaces para fortalecer la musculatura interna del abdomen y la extensora de la columna, especialmente cuando se utilizan mancuernas o bandas elásticas

Recuerda que estos ejercicios deben estar supervisados por un fisioterapeuta y el objetivo ha de ser mejorar tu salud. También puede ser aconsejable que utilices una faja específica para la diástasis abdominal como complemento de los ejercicios, o que optes por tratamientos como la electroestimulación. En aquellos casos más severos, los médicos especialistas pueden llegar a recomendar una cirugía.

Dona óvulos en IVI Dona

Si deseas informarte sobre la donación de óvulos en IVI Dona, puedes solicitar más información o pedir cita llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000 o a través de nuestro formulario de contacto. Estaremos encantados de atenderte.

La elección de métodos anticonceptivos tiene en cuenta elementos como la seguridad, la eficacia, la disponibilidad y la aceptabilidad. La decisión informada y voluntaria de un método anticonceptivo es un principio esencial y el asesoramiento médico, cuando corresponda, puede contribuir de manera importante al uso eficaz de estos métodos.

 

Anticonceptivos de barrera

  • Preservativo. Fácil de conseguir y de usar, es el mejor método para evitar alas enfermedades de transmisión sexual. No tiene contraindicaciones. Tasa de fallo del 13%
  • Preservativo femenino. Mantiene el mismo nivel de protección frente a embarazos y enfermedades de transmisión sexual que su versión masculina. Es un pequeño dispositivo de nitrilo (plástico suave) que se pone en el interior de la vagina creando una barrera que impide el paso de los espermatozoides. Tasa de fallo del 21%
  • Diafragma. Cúpula de silicona flexible y poco profunda que se coloca dentro de la vagina para tapar el cuello uterino durante una relación sexual. Para que el diafragma sea lo más eficaz posible, tienes que usarlo junto con un espermicida, crema o gel con elementos químicos que inmovilizan a los espermatozoides, evitando que éstos alcancen el óvulo. Por su parte, la función del diafragma es mantener al espermicida cerca de tu cuello uterino.
  • Esponja anticonceptiva. También conocida como esponja vaginal, es una pequeña esponja redonda de espuma plástica, y de consistencia blanda y suave. Debes colocarla al fondo de la vagina antes de tener relaciones sexuales. Cubre el cuello del útero y contiene espermicida para evitar un embarazo. Tasa de fallo del 14%
  • Espermicida. Crema o gel con elementos químicos que inmovilizan a los espermatozoides, evitando que éstos alcancen el óvulo. Tasa de fallo del 21%
  • Capuchón cervical. Pequeña copa de silicona que se coloca dentro de la vagina para cubrir el cuello del útero. Al igual que con el diafragma, para mejorar su efectividad, es conveniente usarlo junto con un espermicida. Tasa de fallo del 17%

 

 Hormonales

  • Píldora. Las pastillas anticonceptivas son un método seguro, no muy caro y efectivo si la utilizas correctamente. Existen dos tipos: las que combinan estrógenos y progesterona y que son las más comunes; y las que contienen únicamente progestinas, también conocidas como minipíldoras. Solo las puedes utilizar bajo prescripción médica y siempre debes tomarlas a la misma hora, por lo que es importante que planees con anterioridad qué necesitas hacer para tomarla de manera correcta
  • Implante anticonceptivo. El implante anticonceptivo, también conocido como anticonceptivo subdérmico, es una varilla de inserción subcutánea que libera hormonas en tu cuerpo para prevenir el embarazo. Tiene una protección contra embarazos de 5 años. Tasa de fallo del 0.1%
  • Píldora del día después. Debido a sus elevadas dosis hormonales, solo debe administrarse en casos puntuales y en las 72 horas posteriores a haber tenido la relación sexual
  • Inyección anticonceptiva. Es una inyección que es necesario que te pongas mensualmente o cada 3 meses en la consulta de tu ginecólogo. Es un método seguro y práctico que presenta unos beneficios y efectos secundarios similares a lo de la píldora. Tasa de fallo del 4%
  • Anillo vaginal. El anillo vaginal, también conocido como anillo anticonceptivo, es un método seguro y práctico que funciona muy bien siempre y cuando lo uses de manera correcta. Es un anillo pequeño y flexible que libera estrógenos y progesterona para evitar el embarazo. Existen dos tipos de anillo vaginal: NuvaRing y ANNOVERA. El NuvaRing tiene una duración de hasta 5 semanas; aproximadamente una vez al mes, tú misma puedes cambiarte el anillo y ponerte uno nuevo. En el caso del ANNOVERA, la duración es de 1 año. Para usarlo, debes ponerte el anillo en la vagina y mantenerlo durante 3 semanas seguidas; luego te lo sacas durante 7 días. Después de estos 7 días, te lo colocas nuevamente en vagina. Tasa de fallo del 7%
  • Parche anticonceptivo. También conocido como parche transdérmico, es un pequeño adhesivo que se coloca en la piel y que debes cambiar cada 7 días. Tasa de fallo del 7%

 

Reversibles

  • Dispositivo intrauterino (DIU). El DIU es una pequeña pieza de plástico flexible que el ginecólogo introduce en tu útero para evitar embarazos. Es duradero, reversible, y uno de los métodos anticonceptivos más efectivos que existen. Dentro de este método anticonceptivo podemos hablar del DIU de cobre, también conocido como “T de cobre” el cual no tiene hormonas y que te protege contra los embarazos durante el tiempo que esté colocado. Este periodo puede durar hasta 10 años y tiene una tasa de fallo del 0.8%; y del DIU hormonal (Mirena), basado en la progestina, y que funciona hasta un máximo de 8 años con una tasa de fallo del 0.1%. Es importante que acudas a tu revisión ginecológica anual para confirmar que el DIU esté bien colocado.

 

Anticonceptivos de carácter permanente

  • Ligadura de trompas. Método anticonceptivo de carácter permanente que implica una intervención quirúrgica en la que se cierran o cortan de forma permanente algunos segmentos tubáricos. Tasa de fallo del 0.5%
  • Vasectomía. También de carácter permanente, incluye una cirugía sencilla en la que se cortan o bloquean los conductos deferentes que transportan a los espermatozoides, de manera que estos no salen en el eyaculado. Tiene una efectividad cercana al 100%

 

 ¿Puedo donar óvulos tomando anticonceptivos?

La práctica de donar óvulos tomando anticonceptivos es compatible, siempre y cuando se suspenda la píldora anticonceptiva antes de comenzar la estimulación ovárica. Después del proceso de donación, la mujer puede retomarla.