El mes de septiembre está dedicado a la concienciación sobre el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP). ¿Has oído hablar de él? Se trata de una patología bastante común entre las mujeres y que puede aparecer desde la adolescencia. En este nuevo post te contamos todo lo que necesitas saber sobre este síndrome.
¿Qué es el síndrome de ovarios poliquísticos?
El síndrome de ovarios poliquísticos está considerado un trastorno endocrino –hormonal–, de carácter crónico. Se trata de una patología compleja, que implica alteraciones metabólicas, reproductivas y psicológicas. El SOP es el trastorno más común entre las mujeres en edad reproductiva, afectando a entre un 5 y un 20%.
Puede ser que en alguna ocasión hayas oído hablar sobre los ovarios poliquísticos o que incluso lo tengas diagnosticado. Pero, ¿Es lo mismo esto que el síndrome de ovarios poliquísticos? No, a pesar de las coincidencias en el nombre y que, en ambos casos, la mujer tiene ovarios poliquísticos. Pero esto es lo único que comparten, dado que ambas patologías se originan de forma diferente y por tanto los síntomas tampoco son los mismos.
¿Qué causa el SOP?
Si bien las causas que provocan el síndrome de ovarios poliquísticos no están claras, se sabe que su aparición puede estar condicionada por factores hereditarios o ambientales. Así, algunas de las causas que hacen que una mujer pueda sufrir SOP son:
• Causas hereditarias. Algunos genes pueden influir en la aparición de esta patología. Por tanto, si algún familiar está diagnosticado de SOP, se tiene mayor predisposición a sufrirlo. Hay que tener en cuenta que no solo por alteraciones hormonales, sino también por un desorden metabólico –como la resistencia a la insulina–, que produce exceso de dicha hormona.
• Causas ambientales. Influyen en aquellas mujeres con genes susceptibles a la presencia de factores ambientales o infecciones que provocan la aparición del SOP. Por otro lado, el ambiente del útero en el que se desarrolla el feto puede implicar un mayor riesgo de contraer el síndrome de ovarios poliquísticos.
• Exceso de andrógenos (Hiperandrogenismo). Las mujeres, de la misma forma que los hombres, fabricamos hormonas sexuales. Las hormonas producidas por el ovario son estrógenos, progesterona y andrógenos, que ayudan a regular el ciclo menstrual y la ovulación. El “problema” es que, debido al SOP, se fabrican cantidades elevadas de andrógenos, las llamadas “hormonas masculinas”. Más tarde veremos de qué forma dicho exceso de esta hormona provoca algunos síntomas.
• Exceso de insulina (Hiperinsulinemia). La insulina se produce en el páncreas y ayuda a que las células empleen el azúcar para convertirlo en energía para el organismo. Si dichas células se vuelven resistentes al “trabajo” de esta hormona, los niveles de azúcar en sangre aumentan, provocando que el organismo genere más insulina. Esto, a su vez, provoca que se produzca mayor cantidad de andrógenos. La consecuencia de esto son algunos de los síntomas más frecuentes del SOP, que detallaremos a continuación.
¿A través de qué síntomas se manifiesta?
Las alteraciones menstruales son uno de los síntomas más importantes del síndrome de ovarios poliquísticos. Estas vienen provocadas por la elevada producción de andrógenos, ya que interfieren en el desarrollo y liberación del óvulo. Se conoce que entre un 70 y un 80% de las mujeres diagnosticadas de SOP presentan alteraciones en el ciclo menstrual, que pueden presentarse en forma de:
• Oligoamenorrea: se trata de ciclos menstruales irregulares, llegando a pasar entre 36 hasta 90 días entre ciclos
• Amenorrea: ausencia total de menstruaciones
• Sangrados abundantes
En este sentido, hay que tener en cuenta que los ciclos irregulares son una característica de los primeros años de menstruación. Por tanto, este es un síntoma que puede pasar desapercibido entre las adolescentes, interfiriendo en el diagnóstico de SOP. En estos casos, habrá que observar si con el paso de los años las menstruaciones no se van regulando, además de vigilar la aparición de otros síntomas.
Por otro lado, el hiperandrogenismo – el exceso de andrógenos– también provoca la aparición de síntomas visibles a simple vista, como:
• Hirsutismo: exceso de vello facial o corporal. El 60% de las mujeres con SOP lo sufre
• Acné severo resistente a tratamiento
• Alopecia de patrón masculino
En el caso de las adolescentes y las chicas jóvenes hay que tener en cuenta que los síntomas más importantes son los de carácter ginecológico y psicológico. Y es que estos síntomas, sobre todo los que implican un cambio físico, pueden afectar a la salud mental de la mujer diagnosticada de SOP.
En edades más avanzadas aparecen también dificultades metabólicas y de infertilidad. En el caso de las alteraciones metabólicas, hablamos de intolerancia a la glucosa, diabetes mellitus o, en el embarazo, diabetes gestacional. Otro posible síntoma de una afectación metabólica seria la obesidad, pudiendo ser más grave si va a acompañada de otros síntomas del SOP. Además, en aquellos casos de mujeres con obesidad, también es posible presentar acantosis nigricans, es decir, piel más gruesa y oscurecida en cuello, axilas o senos.
Por otro lado, el síndrome de ovarios poliquísticos también puede manifestarse a nivel ginecológico a través de la anovulación –falta total de ovulación– y la esterilidad. Pero, el diagnóstico del SOP no implica en todos los casos dificultades para concebir. Por tanto, recuerda usar siempre protección en tus relaciones sexuales, para evitar un embarazo no deseado y para protegerte de un posible contagio de ETS.
¿Cómo se diagnostica el SOP?
No existe una prueba específica que permita determinar si una mujer sufre o no síndrome de ovarios poliquísticos. Para poder diagnosticar el SOP, la paciente debe presentar al menos 2 de estas 3 condiciones:
• Cambios en el ciclo menstrual, como largos periodos entre reglas o no menstruar. A esto lo llamamos oligoovulación, cuando se ovula pocas veces, o anovulación, cuando no se ovula
El especialista, que será un ginecólogo o endocrinólogo, también necesitará saber las características de las menstruaciones, el estado de salud de la paciente y el de sus familiares. Así podrá configurar la historia clínica.
• Detectar, en la exploración física, la presencia de acné, calvicie de patrón masculino e hirsutismo. Estos síntomas revelan que se sufre hiperandrogenismo (exceso de andrógenos)
El médico completará este examen médico con el peso, la tensión arterial y un examen ginecológico, para asegurar que los síntomas no se deben a otra patología. Además, el especialista puede solicitar una analítica de sangre, por las hormonas. También puede realizarse una vez diagnosticado el SOP, para vigilar el colesterol, los triglicéridos y la resistencia a la insulina, ya que podrían conllevar otra serie de complicaciones.
• El último aspecto importante para el diagnóstico del SOP es la realización de una ecografía, coincidiendo con el inicio del ciclo. Esta prueba permitirá observar si los ovarios están agrandados y si ha aumentado la cantidad de folículos, ya que estas características son propias de los ovarios poliquísticos.
¿El SOP tiene tratamiento?
Por el momento no existe una forma de curar el síndrome de ovarios poliquísticos, pero sí hay formas de tenerlo controlado. Una de las cosas más importantes es llevar un estilo de vida saludable, a través de una dieta equilibrada y ejercicio físico, con el objetivo de bajar de peso. Con esto mejoraría la resistencia del cuerpo a la insulina –riesgo de padecer diabetes–, ayudaría a regular los ciclos menstruales y a que los medicamentos que se receten contra este síndrome funcionen mejor. Algunos de los fármacos que tu especialista puede valorar recomendarte para tratar el SOP son:
• Píldoras anticonceptivas, que ayuden a regular los niveles de hormonas y el ciclo menstrual. Estos fármacos también pueden ser útiles para controlar el acné y el exceso de vello corporal, y disminuir el riesgo de padecer cáncer de útero (endometrio)
• Progesterona, para controlar los periodos y controlar el riesgo de contraer cáncer endometrial (de útero). Sin embargo, esta medicación no sirve para mejorar los niveles de andrógenos ni protege frente a un embarazo no deseado
• Fármacos antiandrógenos, que ayudan a tratar los problemas en la piel y el exceso de vello corporal
Por otro lado, otras técnicas al alcance de todos, como el tratamiento con láser pueden ayudarte a eliminar el exceso de vello corporal. Y, como hemos mencionado anteriormente, estas consecuencias del SOP, visibles a simple vista, pueden incidir de forma negativa en la salud mental, por lo que se puede considerar el tratamiento con un psicólogo.
Además, existen otros tratamientos si la paciente quiere ser mamá. Y es que, como ya hemos dicho antes, la esterilidad es una de las posibles consecuencias del SOP, quizá la más importante. Se conoce que alrededor de un 70% de las mujeres diagnosticadas de este síndrome tienen problemas para concebir.
Los problemas de fertilidad cada vez son más frecuentes en todo el mundo. Tanto es así, que solo en España hay alrededor de un millón de parejas con esta problemática, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Realizar una donación de óvulos puede ayudar a muchas mujeres y parejas que necesitan un tratamiento de fertilidad para tener un hijo, esta satisfacción personal es uno de los mayores beneficios de donar óvulos. En el artículo de hoy, hablaremos sobre por qué elegir IVI Dona para la donación de óvulos y resolveremos algunas dudas habituales del proceso.
¿Cuándo es necesaria la donación de óvulos?
La donación de óvulos permite que mujeres con problemas de fertilidad puedan quedarse embarazadas mediante un tratamiento de fecundación in vitro (FIV). Este procedimiento está indicado para mujeres con baja reserva ovárica, edad materna avanzada (a partir de 35 años), mala calidad de los gametos, abortos recurrentes o alteraciones genéticas que pudieran ser transmitidas a sus hijos.
¿En qué consiste la donación de óvulos?
Según la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, la donación de óvulos es un proceso anónimo y voluntario. Para ser donante, la candidata debe cumplir con una serie de requisitos —tener entre 18 y 34 años, contar con un perfecto estado de salud físico y mental, y no ser portadora de enfermedades graves—.
La clínica de la donación de óvulos será la encargada de realizar una serie de pruebas a las donantes y proceder a su selección, en función de la compatibilidad con el grado sanguíneo, el factor Rh y las características fenotípicas (estatura, color de piel, color de pelo…) de la receptora. Debido a que la donación de óvulos es totalmente confidencial, la donante y la receptora no podrán conocerse. Además, la ley establece un límite de seis nacidos vivos por donante, incluyendo los hijos biológicos.
¿Por qué ser donante de óvulos en las clínicas IVI Dona?
En las clínicas del grupo IVI somos expertos y líderes europeos en reproducción asistida. Contamos con más de 25 años de experiencia ayudando a mujeres a cumplir su sueño de ser madres. Gracias a los tratamientos de fertilidad más avanzados y a las donaciones, en IVI han nacido más de 250.000 niños.
Si deseas donar óvulos, en clínicas IVI Dona estamos a tu disposición. Puedes solicitar más información o pedir una cita llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000 o rellenando nuestro formulario de contacto. Contamos con más de 26 clínicas de donación de óvulos en toda España para que puedas realizar la donación de óvulos en la clínica que se encuentre más cerca de ti. ¡Te esperamos!
Cada vez son más las mujeres que recurren a los tratamientos de fertilidad para lograr el embarazo. Uno de ellos es la ovodonación, excelente alternativa para todas aquellas que no pueden tener hijos con sus propios óvulos. Esta técnica ofrece unos resultados muy positivos. De hecho, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el éxito de la ovodonación es de aproximadamente un 60% en el primer ciclo, de un 80% en el segundo, y de un 90% en el tercero. Si quieres saber más sobre esta técnica, a continuación, explicaremos qué es la ovodonación y la ovodonación compartida. Además, veremos en qué consiste el proceso de la donación de óvulos.
Ovodonación: ¿Qué es y en qué casos está indicada?
La ovodonación es un tratamiento de fertilidad en el que se lleva a cabo una fecundación in vitro (FIV) con óvulos de una donante y semen de la pareja o de un donante (en casos de varones con mala calidad espermática o mujeres solteras). Esta técnica está especialmente recomendada en los siguientes casos:
- Abortos de repetición: cuando una mujer tiene al menos dos abortos consecutivos
- Alteraciones genéticas que pudieran ser heredadas por los hijos
- Ausencia de ovarios
- Baja reserva ovárica: a partir de los 35 años, el número de folículos y calidad de los ovocitos disminuye de forma significativa, con lo que se reducen las probabilidades de lograr el embarazo de forma natural
- Fallo ovárico prematuro (FOP), insuficiencia ovárica primaria (IOP) o menopausia precoz: cuando hay ausencia de función ovárica antes de los 40 años
- Respuesta inadecuada a tratamientos de fertilidad previos como la fecundación in vitro (FIV) convencional
¿Cómo se lleva a cabo la ovodonación?
Para llevar a cabo la ovodonación se selecciona una donante, la cual debe cumplir con una serie de requisitos según la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida:
- Tener entre 18 y 35 años
- Buen estado de salud psíquico y mental
- No ser portadora de enfermedades genéticas, hereditarias o infecciones transmisibles a la descendencia
La donación de óvulos es un procedimiento voluntario y anónimo, por lo que la identidad de la donante es totalmente confidencial. Esta deberá realizarse un estudio ginecológico, hormonal y genético completo. Cuando la donante es seleccionada, comienza el proceso de la ovodonación, que consta de dos fases:
1. Estimulación ovárica y punción folicular a la donante
La donante se somete a un tratamiento hormonal para la estimulación de los ovarios con el objetivo de aumentar el número de ovocitos que maduran en cada ciclo. Posteriormente, se realiza la punción folicular para obtener los ovocitos maduros, que se fecundarán en el laboratorio con semen de la pareja de la mujer (si es de buena calidad) o con el de un donante. Los embriones resultantes permanecerán en observación para comprobar su evolución y viabilidad.
2. Preparación del endometrio y transferencia embrionaria a la paciente
La paciente sigue un tratamiento de estrógenos y progesterona para que el endometrio obtenga un grosor correcto de entre 7 y 10 mm y, por tanto, esté receptivo. Entre 3 y 6 días después de la fecundación, se procede a la transferencia del mejor embrión al útero de la paciente. El resto de embriones obtenidos se vitrificarán para posteriores ciclos, en caso de que no se logre la gestación o se desee tener un hijo más adelante. Después de 10 o 12 días de la transferencia embrionaria, la mujer ya puede realizarse una prueba de embarazo.
Conviértete en donante de óvulos
Las clínicas IVI Dona son el mejor lugar para ser donante de óvulos. Somos parte del grupo IVI, especialistas en reproducción asistida, y contamos con más de 26 clínicas en toda España. Nuestro equipo médico resolverá todas tus dudas y te acompañará durante todo el proceso de la donación de óvulos. Puedes solicitar más información o pedir una cita llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000 o dejándonos tus datos en nuestro formulario de contacto. Más de 22 mil donantes ya han confiado en IVI Dona.
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) suponen un gran riesgo para la salud de los adolescentes. Por esta razón, es fundamental que los padres hablen abiertamente con los hijos sobre las distintas enfermedades sexuales (clamidia, gonorrea, sífilis, SIDA, virus del papiloma humano…) para que estos puedan comprender qué son, cómo se contagian y, sobre todo, cómo deben protegerse. En el artículo de hoy, daremos algunos consejos generales sobre cómo los padres pueden tratar el tema de las enfermedades sexuales con sus hijos adolescentes.
¿Qué son las enfermedades de transmisión sexual y cómo se contagian?
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se contagian mediante las relaciones sexuales (vaginales, orales y anales). Es muy importante que los padres expliquen a los jóvenes que las ETS no solo se transmiten al practicar sexo con penetración, sino que algunas se propagan simplemente por el contacto directo de la piel, como es el caso del herpes. Las enfermedades sexuales más frecuentes son la clamidia, la gonorrea, la sífilis, el SIDA y el virus del papiloma humano (VPH).
¿Por qué los jóvenes son más propensos a las enfermedades sexuales?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 50% de los casos de enfermedades de transmisión sexual se dan en adolescentes y adultos jóvenes de entre 15 y 24 años de edad. La principal causa es la práctica del sexo sin protección o con varias parejas, lo que conlleva mayores riesgos de sufrir alguna de las ETS. Por esta razón, hablar sobre las enfermedades sexuales con los hijos de manera natural e informativa les ayudará a saber cómo deben protegerse de forma correcta.
¿Cuándo tener una charla con los hijos sobre las enfermedades sexuales?
Aunque no hay una edad establecida para ello, lo más adecuado es empezar a hablar sobre sexo o enfermedades de transmisión sexual con los hijos de forma temprana. En determinados casos, son los propios adolescentes los que preguntan a los padres abiertamente sobre temas de sexo, una ocasión perfecta para hablar también sobre las enfermedades sexuales.
Normalizar las conversaciones sobre sexo con los hijos adolescentes no solo puede evitar que contraigan alguna de estas enfermedades de transmisión sexual, sino que ayuda a crear un vínculo más fuerte con ellos al ofrecer apoyo en un entorno seguro.
No obstante, si no te sientes cómodo para hablar sobre sexo o enfermedades de transmisión sexual con tus hijos, es recomendable que acudas a otra persona para que pueda informar a los menores de forma adecuada, como un familiar de confianza, un psicólogo o un profesor con experiencia en este tema.
Cómo prevenir las enfermedades de transmisión sexual
Para prevenir las enfermedades de transmisión sexual es fundamental estar informados sobre los riesgos que conlleva la actividad sexual, utilizar el preservativo y realizarse pruebas para detectar las ETS. A continuación, pasamos a explicar cada una de ellas:
1. Informar sobre los riesgos que conlleva la actividad sexual
Sin duda, el método más efectivo para prevenir las enfermedades sexuales es que los jóvenes estén informados y conozcan los riesgos de mantener relaciones vaginales, orales y anales. Esto puede ayudarles a comprender que existen muchos factores que han de considerar antes de tener sexo. Además, las jóvenes deben saber que pueden sufrir síntomas más frecuentes y graves que los varones si contraen alguna de las enfermedades de transmisión sexual. Por esta razón, deberán acudir al ginecólogo y vacunarse contra el virus del papiloma humano (VPH), en caso de que no hayan recibido esta vacuna con anterioridad.
2. Utilizar el preservativo
De cara a prevenir las enfermedades sexuales, el preservativo es el único método seguro, independientemente, de que sea la primera vez que se tengan relaciones o de que solo se mantengan con la misma persona. Esto se debe a que algunas de las ETS no producen ningún síntoma, por lo que uno de los miembros de la pareja sexual no sería consciente de que es portador de la enfermedad y, por tanto, podría contagiar al otro. Por otro lado, si los jóvenes deciden mantener relaciones sexuales, tienen que estar informados sobre el uso de anticonceptivos para evitar el embarazo.
3. Realización de pruebas y tratamiento de las enfermedades sexuales
En caso de tener una vida sexual activa, las pruebas de las enfermedades de transmisión sexual también son muy útiles para una correcta prevención. Si una persona no recibe tratamiento, puede tener problemas de salud, como dolores a largo plazo o, incluso, infertilidad. Algunas de las ETS como la clamidia y la gonorrea se pueden tratar con antibióticos; para otras como el SIDA o el herpes existen fármacos de cara a aliviar los síntomas. En estos casos, es fundamental dejar de mantener relaciones sexuales hasta que ambos miembros de la pareja hayan recibido tratamiento médico. Después del tratamiento, es posible contagiarse de nuevo si se tiene sexo con una persona que tenga alguna de las ETS.
Como hemos podido ver, la educación sobre las enfermedades de transmisión sexual es fundamental para prevenirlas. Si deseas solicitar cita en las clínicas IVI Dona puedes hacerlo llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000 o dejando tus datos en nuestro formulario. Nuestro equipo de expertos estará encantado de ayudarte.
Acudir al ginecólogo periódicamente es fundamental para el bienestar y la salud de las mujeres. Sin embargo, según un informe realizado por la consultora Ipsos Global Advisor, el 19 % de las españolas nunca ha ido al ginecólogo, lo que podría poner en riesgo su salud. Las principales pruebas ginecológicas son la citología, la mamografía y la ecografía de pecho. En el artículo de hoy, veremos por qué son tan importantes, en qué consiste cada una de ellas y cuál es la edad a la que deben realizarse según los expertos.
¿Por qué realizarse una revisión ginecológica?
Acudir al ginecólogo con cierta periodicidad es una forma de prevención, de ahí que no baste con pedir cita cuando exista una molestia abdominal o mamaria, al empezar a tomar pastillas anticonceptivas o en caso de embarazo. Realizarse una revisión ginecológica anual puede ayudar a muchas mujeres a detectar y tratar enfermedades de forma precoz. Estos exámenes contribuyen a una mejor calidad de vida, igual que sucede con llevar hábitos saludables como la alimentación sana, el ejercicio o la higiene.
Revisión ginecológica general
Se trata de la visita rutinaria anual con el objetivo de detectar posibles quistes, fibromas o enfermedades de transmisión sexual (ETS). Para las adolescentes de entre 13 y 14 años, los médicos especialistas recomiendan realizar un estudio pélvico para examinar la vulva y los órganos reproductivos internos, así como un primer control menstrual. Además, en el caso de que la paciente no la haya recibido con anterioridad, es aconsejable administrar la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes. Aunque no hay una edad específica para ir al ginecólogo, lo más habitual es acudir a partir de la primera regla,
Tipos de pruebas ginecológicas y edad a la que deben realizarse
Según los especialistas, las principales pruebas ginecológicas son, además de la revisión ginecológica general, la citología, la mamografía y la ecografía de mama. Estas pruebas varían en función de la edad, el historial clínico y sexual de cada mujer. A continuación, vamos a explicar cada una de ellas.
1. Citología
La citología, también conocida como examen de Papanicolaou, es una de las pruebas ginecológicas más sencillas e importantes que, según los expertos, deben realizarse todas las mujeres de más de 25 años o desde que comiencen a tener relaciones sexuales. Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), debe repetirse cada 3 años para las menores de 30, y cada 5 años desde los 30 a los 65. Permite detectar enfermedades causadas por virus, hongos y bacterias, como el virus del papiloma humano (VPH), y el cáncer de cuello uterino (CCU), que no suele producir síntomas en fases iniciales. Gracias a ello, la citología ha logrado reducir entre un 70-80 % la incidencia y mortalidad de este tipo de cáncer, según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
2. Mamografía
Esta prueba es un tipo de radiografía que sirve para diagnosticar el cáncer de mama al permitir la visualización de pequeños tumores, lo que facilitaría un tratamiento temprano. De hecho, las mamografías evitan el 30 % de los fallecimientos de cáncer de mama. La incidencia de este cáncer es mayor entre las mujeres de entre 45 y 65 años. Por ello, los especialistas recomiendan realizar este examen una vez al año a partir de los 40 y cada dos años entre los 50 y 69, a excepción de que la mujer tenga alto riesgo de padecerlo por antecedentes familiares u otros factores.
3. Ecografía de mama
La ecografía de mama es un método complementario a la mamografía, en el que se examinan las mamas mediante ultrasonidos. Es muy recomendable realizar ambas pruebas a las mujeres con mamas muy densas y con menos tejido adiposo. Ayuda a encontrar pequeños tumores que todavía no se han extendido a los ganglios linfáticos, y permite distinguir entre quistes y masas sólidas. La autoexploración frecuente también es esencial para una detección precoz. Para ello, se debe observar si los pechos han cambiado de tamaño, forma o color, o si presentan algún tipo de anomalía o deformidad aparente.
Estas son las pruebas ginecológicas más importantes que, según los médicos especialistas, han de realizarse periódicamente. En resumen, las mujeres menores de 35 años deben acudir al ginecólogo una vez al año para realizarse una exploración y una citología. En el caso de las mujeres de más de 35 años, deberán hacerse las mismas pruebas, junto a una mamografía y ecografía de mama. Además, si se tienen antecedentes familiares de cáncer de mama, puede ser necesaria una analítica de sangre.
Si deseas informarte sobre la donación de óvulos, puedes solicitar tu primera visita en IVI Dona llamando al teléfono gratuito 900 844 000 o a través de nuestro formulario de contacto. Contamos con más de 26 clínicas en toda España. ¡Estaremos encantados de atenderte!
Cuando queremos bajar de peso, debemos evitar las llamadas dietas milagro que prometen resultados en poco tiempo, pero que pueden ser perjudiciales para la salud. Si estás buscando una dieta fácil para adelgazar, es muy importante que sea sana y equilibrada. En el artículo de hoy, hablaremos sobre cómo debe ser una dieta sana para adelgazar y cómo puedes calcular tu peso ideal. Además, veremos cuáles son las principales ventajas y desventajas de hacer dieta.
¿Cómo debe ser una buena dieta para adelgazar?
La necesidad de perder peso o mejorar la salud hace que, cada temporada, una dieta fácil para adelgazar se ponga de moda. Algunos de estos regímenes alimenticios son muy restrictivos y difíciles de seguir con el tiempo. Además, suelen producir un efecto rebote: tu cuerpo puede recuperar o incluso superar el peso inicial, lo que es perjudicial para el organismo. Por esta razón, la forma más segura de adelgazar es comer sano y tener un estilo de vida saludable. Recuerda que la salud siempre es lo más importante.
Una dieta sana para adelgazar debe incluir los siguientes alimentos:
- Hidratos de carbono (preferiblemente integrales): arroz, pasta, pan…
- Proteínas: de origen animal (carne, pescado, huevo, marisco…) o vegetal (legumbres).
- Grasas saludables: aceite de oliva, aguacate, semillas, frutos secos…
- Tubérculos: patata, boniato…
- Frutas y verduras: pimiento, lechuga, naranja, uva…
Los expertos recomiendan consumir un 55 % de hidratos de carbono, un 30 % de grasas saludables y un 15 % de proteínas. Estos porcentajes pueden variar en función de las necesidades de cada persona, por lo que es aconsejable consultar cada caso con un especialista en nutrición.
¿Cuál es la dieta más efectiva según los expertos?
Según el ranking de U.S. News & World Report, la dieta mediterránea es la mejor opción para llevar una alimentación saludable de forma fácil. Es rica en aceite de oliva, frutos secos, frutas y verduras, y baja en carnes rojas, azúcar y grasas saturadas. Los especialistas aseguran que sirve para adelgazar y que, además, es beneficiosa para la salud y previene enfermedades.
¿Cómo calcular tu peso ideal o IMC?
Conocer tu IMC (Índice de Masa Corporal) te servirá como referencia antes de empezar cualquier dieta sana para adelgazar. Para calcularlo, solo tienes que dividir el peso, en kilogramos, entre la altura, en metros, elevada al cuadrado (kg/m²). Por ejemplo, si una persona pesa 60 kilos y mide 1,50 metros, el resultado sería un 26,6 de IMC.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) sitúa un peso adecuado entre 18,5 y 24,9 de IMC. Si es inferior a 18,5 nos indicaría un peso muy bajo. Si es igual o superior a 25, se consideraría sobrepeso y, si supera los 30, obesidad. Sin embargo, estos valores de referencia pueden variar en función del sexo, la edad y la forma física de cada persona. Por ejemplo, los atletas tienen un IMC alto porque tienen más masa muscular.
¿Qué ventajas y retos tiene hacer una dieta para adelgazar?
Aunque empezar una dieta para adelgazar siempre es algo positivo, también requiere esfuerzo y constancia. A continuación, hablaremos sobre las ventajas y retos de hacer dieta.
Ventajas de hacer una dieta para adelgazar
- Fortalece tu sistema inmunitario. El sistema inmunitario es la defensa natural del cuerpo frente a las enfermedades. Una buena dieta para adelgazar te ayudará a prevenir resfriados e infecciones.
- Te mantiene activa. Llevar una dieta sana para adelgazar rica en nutrientes y proteínas es esencial para los músculos. Las vitaminas D y B te aportarán energía extra durante todo el día.
- Mejora tu estado de ánimo. Si comes de forma variada, notarás cómo mejora tu forma física, y también tu estado de ánimo y autoestima.
- Reduce el estrés. Determinados alimentos que se incluyen dentro de una dieta sana para adelgazar, como las naranjas, el salmón y el chocolate negro, regulan la producción de las hormonas relacionadas con el estrés, entre ellas, el cortisol o la adrenalina.
- Mejora el rendimiento del cerebro. En épocas de exámenes o de mucho trabajo, es recomendable comer alimentos ricos en omega-3 como las nueces y los aguacates. Todos ellos contribuyen a un mayor rendimiento y productividad.
Retos de hacer una dieta para adelgazar
- Cambiar de hábitos puede ser difícil. Más que ponerte a dieta, se trata de cambiar de hábitos. Aprender a comer de forma saludable lleva tiempo, pero solo así evitarás estar a dieta toda la vida.
- Los resultados pueden tardar en llegar. Evita obsesionarte con obtener resultados inmediatos. La pérdida de peso no debe ser acelerada y en poco tiempo, sino gradual. Además, cada cuerpo reacciona de una forma distinta al cambio de hábitos, dependiendo del peso de partida y otros factores. Por tanto, siempre debes priorizar la salud.
- No sirve cualquier dieta. Las dietas milagro son muy restrictivas y requieren tomar suplementos o sustitutivos de alimentos. Sin embargo, con una dieta saludable y variada no pasarás hambre.
- Tu peso ideal no siempre será el que desees. El objetivo principal de hacer una dieta fácil para adelgazar debe ser alcanzar un peso ideal y cuidar la salud al mismo tiempo. Puede que no se corresponda con el peso que desees lograr, pero has de tener en cuenta que la delgadez no siempre significa estar sano.
- Mantener el peso ideal es complicado. Una vez que hayas alcanzado tus objetivos, tendrás que mantener tu peso ideal. Es necesario que seas constante y que acompañes tu dieta con ejercicio regular.
Con toda esta información, podrás empezar una dieta sana para adelgazar que sea realmente efectiva.
Gracias a la donación, mujeres que no pueden ser madres con sus propios óvulos tienen la oportunidad de gestar con gametos donados. Una de las principales dudas que surgen está relacionada casi siempre con la medicación de la estimulación ovárica. Por ello, con el objetivo de haceros el proceso de donación más fácil y cómodo, hemos modificado el protocolo en nuestras clínicas IVI Dona, con alentadores resultados: reducimos los pinchazos gracias a la medicación oral.
Nuevo protocolo con medicación ingerible
“El acetato de medroxiprogesterona (MPA, por sus siglas en inglés) nace como una alternativa útil al tratamiento convencional, con un antagonista de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) en la donación de ovocitos. Sustituimos el formato inyectable por el ingerible, mediante pastillas diarias en la estimulación ovárica. Así, ofrecemos a la donante una mejoría en cuanto a comodidad durante el proceso. Por ello, este nuevo procedimiento se ha ganado su total aceptación. Pero lo más importante son los resultados alcanzados, muy similares e incluso mejores en la mayoría de aspectos analizados. En comparación con el protocolo convencional con GnRH, en referencia al número de ovocitos obtenidos en las donantes”, explica el doctor Juan Giles, ginecólogo de IVI Valencia y autor principal del estudio.
La relevancia de este estudio y los buenos resultados obtenidos en él han hecho posible que mejoremos el protocolo de medicación en la donación de ovocitos. Siempre teniendo como prioridad vuestro bienestar, seguridad y satisfacción, instauramos este nuevo protocolo como procedimiento habitual en todas nuestras clínicas IVI Dona.
Comodidad y ventajas de este nuevo protocolo
Como hemos dicho, los protocolos convencionales de estimulación ovárica se realizaban mediante el uso de los análogos de GnRH. Pero, estos presentan algunas desventajas, como el riesgo de hiperestimulación ovárica (SHO). Ante esto, nace el interés por explorar nuevas opciones, mediante las que ofrecer a las donantes una mejor experiencia durante sus procesos. En este sentido, este nuevo protocolo de medicación ingerible también nos permite eliminar el miedo o rechazo a los pinchazos, que sabemos que algunas de vosotras tenéis.
Con este objetivo nace el estudio del que os estamos hablando, y que permite implantar el nuevo protocolo con medicación no inyectable. Se trata del estudio con el tamaño muestral más grande hasta la fecha en donantes que reciben progestágenos para evitar la ovulación precoz. Compuesto por una muestra de 318 donantes, divididas en 2 grupos.
“161 donantes fueron tratadas con una dosis diaria de MPA administrada por vía oral, desde el inicio de la estimulación ovárica. Las 156 restantes fueron tratadas con un antagonista de GnRH. Así, comprobamos que la administración oral de MPA desde el comienzo de la estimulación ovárica supone una alternativa eficaz en los protocolos. Con esto, prevenimos el aumento prematuro de la LH y el SHO, permitiendo obtener resultados similares en términos de número de ovocitos obtenidos. Este nuevo enfoque es conocido como estimulación ovárica preparada con progestágenos (PPOS). Ofrece la posibilidad de personalizar cada vez más los tratamientos reproductivos y otorgar la mayor comodidad a nuestras donantes, dos de los ejes fundamentales en nuestras clínicas”, añade la doctora Pilar Alamá, directora de la Unidad de Ovodonación de IVI Valencia e investigadora del estudio.
¿Cómo es el proceso de donación de óvulos?
Con este gran cambio, que supone eliminar el miedo a las agujas de muchas de las donantes. Pero aún quedan muchas dudas. Para resolverlas, podéis consultar este vídeo.
https://www.youtube.com/watch?v=9rC0NEk1CZM&list=PLMgWQDHdvJUAs7a28ixE5-TwefPQeHGCX
Marzo es el mes de la endometriosis, una enfermedad que posiblemente no conozcas o de la que desconozcas el alcance. Durante años la endometriosis ha sido erróneamente considerada “enfermedad silenciosa”. Esto ha provocado que muchas mujeres que la sufren hayan obviado sus síntomas, dificultando el diagnóstico. Por suerte esto está cambiando. A continuación te contamos qué es la endometriosis.
¿Qué es la endometriosis?
Cada mes, en condiciones normales, el cuerpo de las mujeres lleva a cabo un proceso en el que se elimina el endometrio, que recubre el interior del útero. Y el mes siguiente crece uno nuevo. Entonces, ¿qué es la endometriosis? Esta enfermedad se produce cuando el endometrio que se ha desprendido viaja por las trompas de Falopio, llegando a sitios como los ovarios, la pelvis o la vejiga. Por esto es por lo que la Endometriosis suele manifestarse mediante fuertes dolores o sangrados irregulares. Además, es importante destacar que la endometriosis es una enfermedad crónica cuya consecuencia más importante puede ser la infertilidad.

Principales síntomas de la endometriosis
Los 4 síntomas más habituales de la endometriosis y que te pueden ayudar a sospechar que la sufres son:
• Periodos menstruales más dolorosos de lo normal y muy abundantes
• Dolor pélvico crónico
• Molestias al mantener relaciones sexuales o después de las mismas
• Dolor intestinal o al orinar
Pero, ¿la endometriosis siempre es sintomática? No, los síntomas que hemos mencionado anteriormente no siempre se presentan en todas las mujeres que sufren endometriosis.
Por otro lado, la endometriosis puede presentarse de distintas formas. A nivel clínico, mediante los síntomas que acabamos de detallar. Desde el punto de vista de los hallazgos médicos, se puede manifestar a través de pequeños implantes en el peritoneo, los llamados ‘quistes de chocolate’ en los ovarios o incluso hallando tejido endometrial en otros sitios poco frecuentes.
¿Por qué es importante diagnosticarla?
Como ya hemos dicho, durante años se ha hecho referencia a la endometriosis como una ‘enfermedad silenciosa’. Pero la realidad es que no tiene nada de silenciosa ni de aislada. Como ya hemos visto, para las mujeres que la sufren con síntomas no pasa desapercibida y, en algunos casos, incluso llega a ser incapacitante para afrontar su día a día. Por otro lado, se estima que en torno a un millón de mujeres la tienen diagnosticada en nuestro país. Aunque pueden ser muchas más las que la sufren sin saberlo, ya que es una enfermedad difícil de diagnosticar. Los síntomas de la endometriosis se pueden confundir con los habituales de la menstruación, llegando a retrasarse el diagnóstico durante años. Por ello, es fundamental no tomar estos síntomas como algo normal. Por ejemplo, en el caso de la Dismenorrea –fuertes dolores durante la menstruación– se debe estar alerta y no confundirlos con una consecuencia normal de la regla. En caso de sospecha, no dudes en acudir a tu especialista para que lo valore. Un diagnóstico temprano de la enfermedad es fundamental para aplicar tratamientos que minimicen los efectos y para intentar que no empeore. Esto es así tanto para las mujeres que quieren ser madres, como para las que no.
Preservación de óvulos en mujeres con endometriosis
Sin duda, la principal consecuencia de la Endometriosis es la infertilidad. Por ello, la preservación de óvulos es un gran aliado para las mujeres que quieren ser mamás. Se sabe que la endometriosis tiene una incidencia negativa en la reserva ovárica y, probablemente, también en la calidad. La mayor garantía para las mujeres que quieren ser mamás en el futuro, con sus propios óvulos, es la vitrificación de ovocitos. A su vez, puede ser de gran ayuda para aquellas que tienen que someterse a una intervención quirúrgica que pueda comprometer la fertilidad. También es recomendable optar por la preserva de la fertilidad en aquellos casos de mujeres que aún no han decidido si serán mamás en el futuro.
En una donación de óvulos una mujer aporta sus ovocitos para que otra mujer, que no puede concebir hijos de forma natural, pueda conseguir un embarazo gracias a un tratamiento de reproducción asistida. Es una práctica habitual en España y hoy le hemos pedido a la Dra. Laura Fernández, ginecóloga de IVI Murcia, que os hable sobre el anonimato en la donación de óvulos.

Dra. Laura Fernández, ginecóloga de IVI Murcia
Contestamos a algunas de las preguntas más frecuentes en torno a la donación de óvulos y la identidad de las donantes: ¿Es anónima? ¿Mis datos estarán a disposición del bebé en el futuro? Ahí van nuestras respuestas.
¿Qué sabe de mí la mujer que recibe la donación?
Las receptoras no conocen ningún dato personal. Todos ellos se registran en la clínica de manera confidencial.
Y yo, ¿puedo saber qué ha sido de mis óvulos?
En ningún momento sabéis a quién se le asignan vuestros óvulos ni el resultado final del proceso, aunque sí os informamos de si hemos podido obtener ovocitos de buena calidad. Es una de las diferencias del programa español de donación con respecto al de otros países y una de las características que permite que realicemos más tratamientos y que el proceso de asignación de una donante a su receptora sea más ágil.
Pero, ¿eso es una norma de IVI o está regulado en la legislación?
Está regulado por la ley de Reproducción Humana Asistida 14 /2006 del 26 de mayo donde se establece el anonimato y el carácter confidencial de los datos de identidad de los donantes así como, en su caso, de los registros (BOE-A-2006-9292).
¿Quién tiene esos datos?
En España existe un Registro Nacional de Donantes desde una plataforma conocida como SIRHA -Sistema de Información de Reproducción Humana Asistida- a cargo del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Sirve para gestionar y recoger la información de las donantes así como para dar soporte a la trazabilidad de esas células reproductoras, garantizando la confidencialidad y seguridad de los datos.
¿Y si cambiase la legislación dentro de unos años?
Da igual. Nunca tendría carácter retroactivo.
Dra. Laura Fernández Olmedilla
Ginecóloga de IVI Murcia
Tanto si ya has estado embarazada como si todavía has vivido esta experiencia, seguro que a estas alturas ya te han hecho una ecografía vaginal en alguna que otra ocasión. Y es que, junto a la citología vaginal, esta prueba es una de las exploraciones más frecuentes que se emplea en las consultas de ginecología para la revisión de los órganos reproductivos de la mujer.
A través de la ecografía vaginal, en la que se emplean ondas de sonido de alta frecuencia para crear una imagen del interior de aparato reproductor femenino, se examinan los órganos reproductivos de la mujer: el útero, el cuello uterino, los ovarios y la vagina.
En la ecografía vaginal, el aparato transductor o sonda se cubre con una funda de látex y se deposita sobre ella un gel, que facilita la visualización de las imágenes. A continuación, se introduce suavemente a través de la vagina de la paciente, esta se diferencia de la ecografía abdominal en que en ella, la sonda tiene un aspecto diferente y se pasa por encima del vientre; es la que se suele utilizar durante las fases más avanzadas del embarazo.
¿En qué consiste la ecografía vaginal?
Cuando la mujer se ha de someter a una ecografía vaginal, la primera indicación que recibirá del ginecólogo o del ecógrafo que le va a realizar la prueba es que se acueste boca arriba, con las rodillas bien flexionadas y apoyadas sobre los estribos de la camilla de exploración.
Una vez que el médico introduce el ecógrafo por la vagina de la paciente, se empiezan a ver imágenes en tiempo real a través de un monitor, aunque el médico podrá también captar imágenes fijas para analizarlas más adelante.
Este examen puede tener una duración de entre 15 y 30 minutos y se trata de una prueba cien por cien segura, ya que no produce ningún tipo de efecto secundario tras su realización.

¿En qué casos es necesaria la ecografía vaginal?
La ecografía vaginal forma parte de la práctica diaria del ginecólogo y del obstetra. Por ello, es importante que el profesional que la realiza sepa interpretar las imágenes que le aporta esta prueba, para poder llevar a cabo un buen diagnóstico y poder así aplicar a posteriori el mejor tratamiento, en caso de que se descubra alguna patología.
La ecografía vaginal se puede realizar tanto en obstetricia (embarazo) como en ginecología. En caso de que esta prueba forme parte de una rutina de revisión ginecológica, servirá para: explorar la cavidad pélvica y así diagnosticar alteraciones genitales morfológicas, sobre todo. Esto ocurre cuando el útero de la mujer no presenta una forma y estructura normal, una circunstancia que puede dificultar el embarazo.
Asimismo, la ecografía vaginal se utiliza muy a menudo desde el área de la Reproducción Asistida para el diagnóstico de patologías, valorar la función ovárica de la mujer y puede realizar un recuento folicular. Y también se utiliza la ecografía vaginal para realizar la punción folicular cuando se extraen óvulos para la donación, o para llevar a cabo técnicas de reproducción asistida.
En el campo de la obstetricia, la ecografía vaginal es la mejor herramienta a la hora de confirmar una gestación y la correcta implantación del embrión, así como para determinar el número de sacos gestacionales o de embriones presentes, y la semana de gestación en la que se encuentra la futura mamá.
Finalmente, los ginecólogos u obstetras emplean también la ecografía vaginal para valorar la correcta implantación de la placenta al comienzo del embarazo, y a través de esta prueba, pueden descartar o confirmar la existencia de una placenta previa.