En cifras del Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDE, por sus siglas en inglés) actualmente están en aumento los casos de gonorrea, principalmente entre la población joven heterosexual. Por ello a lo largo de este artículo se va a explicar qué es la gonorrea, sus síntomas y tratamiento, y de qué forma se relaciona con la fertilidad.

¿Qué es la gonorrea?

La gonorrea es un tipo de enfermedad de transmisión sexual (ETS), transmisible tanto en mujeres como en hombres. Esta enfermedad puede provocar infecciones en los genitales, el recto y la garganta.

Síntomas de la gonorrea

Se debe tener en cuenta que los síntomas asociados a la gonorrea se manifiestan entre 2 a 5 días después de la infección. Pero también que puede haber casos en que la persona infectada no presente sintomatología alguna, aumentando el riesgo de complicaciones y transmisión al no conocer que se está infectado por gonorrea.

En cuanto a los síntomas más comunes podemos diferenciar entre los que aparecen en los hombres y las mujeres:

Síntomas de gonorrea en mujeres

  • Molestias o ardor al orinar
  • Dolor de garganta
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Molestias severas en la parte baja del abdomen
  • Fiebre
  • Sangrado uterino fuera de lo normal
  • Sangrado postcoital
  • Secreciones vaginales verdosas, amarillentas o con mal olor

Como habrás observado, estos síntomas son comunes a otras patologías o infecciones, por lo que será fundamental consultar con un especialista para que determine la causa de los mismos cuanto antes.

Síntomas de gonorrea en hombres

  • Molestias o ardor al orinar
  • Mayor frecuencia o ganas de orinar
  • Secreción del pene (de color blanco, amarillo o verde)
  • Uretra (abertura del pene) enrojecida o inflamada
  • Testículos sensibles o inflamados
  • Dolor de garganta

Diagnóstico de la gonorrea

El diagnóstico de la gonorrea es relativamente rápido y sencillo. Se realiza mediante el análisis de una muestra de tejido o secreción. Sin embargo, el método más seguro es mediante exámenes de ADN. Se pueden realizar en muestras de orina. Además, es recomendable complementar la prueba para la detección de otras ETS, como clamidia, sífilis y VIH, herpes o hepatitis.

Por otro lado, en mujeres sexualmente activas de hasta 25 años o en mayores de esta edad con riesgo elevado de infección es recomendable la realización de pruebas periódicas, a pesar de que no se presenten síntomas.

¿Cómo se contagia la gonorrea?

La propagación de la bacteria que la provoca se puede dar por cualquier tipo de actividad sexual: vaginal, anal u oral. Se puede transmitir al contacto con la boca, la garganta, los ojos, la uretra, la vagina, el pene o el ano.

Las zonas cálidas y húmedas son proclives para que la bacteria prolifere, pero también en el conducto de la uretra. En este sentido, en las mujeres se pueden encontrar estas bacterias en las distintas partes del aparato reproductor: trompas de Falopio, útero y cuello del útero.

¿Se puede prevenir? 

La única forma de evitar por completo el riesgo de infección por gonorrea sería evitando la práctica de relaciones sexuales. Sin embargo, hay otras opciones que pueden ayudar a prevenir. Por ejemplo, el hecho de tener una única pareja sexual reduce drásticamente el riesgo. Además de que cada práctica sexual sea segura, tomando medidas de protección antes y después. El sexo seguro incluye: pruebas de detección de ETS y uso adecuado del preservativo.

Tratamiento de la gonorrea 

De forma general, existe la posibilidad de que el especialista recete una serie de medicamentos para curar la infección, siempre que estos se tomen tal y como se haya indicado y de forma estricta. Por otro lado, hay que tener en cuenta que este tratamiento servirá para detener la infección, pero no actuarán sobre las lesiones causadas a consecuencia de la gonorrea.

Consecuencias de una gonorrea mal o no tratada 

En los casos en que la infección por no gonorrea no reciba tratamiento, pueden aparecer una serie de problemas graves, tanto en mujeres como en hombres.

En las mujeres la consecuencia más frecuente es la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que supone la obstrucción de las trompas de Falopio, aumento del riesgo de embarazo ectópico, infertilidad y dolor pélvico o abdominal permanente.

Por su parte, la gonorrea no tratada en hombres puede derivar en afección con dolor en el conducto testicular. En casos poco frecuentes también infertilidad.

Además, en ambos casos, también puede suponer un aumento del riesgo de contraer VIH.

Relaciones sexuales después del tratamiento

Será el especialista quien indique cuándo es seguro retomar la práctica sexual, pero de forma general la recomendación es pasados 7 días desde la última toma de la medicación. Ante la vuelta a la actividad sexual será importante la concienciación sobre las prácticas sexuales seguras, ya que se puede volver a infectar de gonorrea.

La amenorrea es la ausencia del periodo menstrual. Se suele dar cuando la regla no aparece en 3 meses (y se descarta un embarazo) o se tienen 16 años y aún no se ha empezado a menstruar. El estrés, el exceso de ejercicio o problemas hormonales, suelen ser las causas principales de la amenorrea.

En este artículo veremos la definición de amenorrea, así como cuáles son las causas y los síntomas más comunes. También hablaremos sobre los diferentes tipos de tratamiento que existen en la actualidad.

Amenorrea, ¿qué es y qué tipos hay?

La amenorrea puede ser primaria o secundaria

  • Amenorrea Primaria: es la falta de menstruación a los 15 años en mujeres con crecimiento normal y características sexuales secundarias.
  • Amenorrea Secundaria: es la ausencia de menstruaciones durante ≥ 6 meses o la duración de 3 ciclos después del establecimiento de ciclos menstruales regulares.

Síntomas principales de la amenorrea

Según la causa de amenorrea, podrías experimentar otros signos y síntomas junto con la ausencia de períodos menstruales, como los siguientes

  • Dolor de Cabeza
  • Acné
  • Cambio evidente y significativo de peso
  • Sequedad Vaginal
  • Caída del cabello
  • Sofocos
  • Alteración del olfato
  • Dolor Pélvico
  • Problemas de visión o la pérdida de ella).

Los síntomas son variados y no afectan de la misma forma a todas las mujeres. No obstante, hay que consultar a un ginecólogo para que pueda realizar el examen clínico correspondiente y diagnosticar la ausencia del ciclo menstrual.

Causas de la amenorrea

La amenorrea puede producirse por diversas razones. Algunas son normales, mientras que otras pueden ser un efecto secundario de un fármaco o un signo de un problema médico

  • Anticonceptivos. Algunas mujeres que tomas anticonceptivos orales pueden no tener periodos menstruales. Los anticonceptivos inyectables y/o en parches, así como algunos dispositivos intrauterinos también pueden causar amenorrea.
  • Algunos fármacos como antidepresivos, antihipertensivos y/o tratamientos oncológicos pueden interrumpir los períodos menstruales
  • A veces, los factores relacionados con el estilo de vida también pueden contribuir a la amenorrea, como un bajo peso corporal, exceso de ejercicio o estrés
  • Muchos tipos de problemas médicos pueden causar un desequilibrio hormonal, entre los que destacan el síndrome de ovario poliquístico, menopausia precoz o un problema tiroideo
  • También podemos hablar de problemas estructurales la ausencia de órganos reproductivos o la presencia de cicatrices uterinas.
  • El período de lactancia, responsable del aumento de los niveles de prolactina, también es causa de amenorrea.

Prevención

En la amenorrea el organismo de la mujer deja de ovular y, por lo tanto, se reducen los niveles de estrógenos. Una de las mejores maneras de prevenir la amenorrea es llevar una vida completamente saludable. Esto supone incluir alimentos sanos en tu dieta, realizar y practicar ejercicios de forma moderada, nunca excesiva, además de limitar el consumo de alcohol y tabaco.

En el caso de las atletas, además de controlar sus entrenamientos (ya que muchas de ellas los practican de forma intensa) deben vigilar especialmente la alimentación. Tienen que realizar tres comidas diarias y siempre de forma equilibrada, además de controlarse el peso y las horas de descanso, ya que son fundamentales para su salud.

Si cumples y llevas a cabo este tipo de pautas, ayudarás a prevenir el desarrollo de amenorreas.

Diagnóstico y tratamiento de la amenorrea

Ante la más mínima sospecha o posible aparición de amenorrea es de vital importancia acudir y consultarle este problema a un especialista médico, para que pueda darte un diagnóstico correcto y personalizado, además de evaluar los motivos de la aparición de amenorrea.

Durante la consulta, el médico te realizará un examen pélvico para comprobar si hay algún problema en los órganos reproductivos. Si no te ha venido aún tu primer periodo, es muy probable que el médico te haga una revisión en las mamas y genitales para saber si presentas cambios normales de la pubertad.

La amenorrea puede ser un signo de un grupo complejo de problemas hormonales. Encontrar la causa oculta puede llevar tiempo y, para hacerlo, es probable que debas hacerte más de

Consulta a los especialistas del grupo IVI

Ahora que ya sabes qué es la amenorrea, si tienes alguno de los síntomas que hemos descrito debes consultar con un ginecólogo para determinar la causa de la ausencia de tu periodo menstrual. Si tienes entre 18 y 34 años y quieres donar óvulos, solicita una primera visita en una clínica IVI Dona, llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000, o déjanos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo. Tu gesto puede ayudar a que muchas mujeres con problemas de fertilidad cumplan su sueño de ser madres.

¿Qué tipos de vagina existen? Cada mujer presenta una salud ginecológica diferente, incluso aunque tengan características comunes como la edad. En conversaciones sobre temas relacionados con la salud o el cuerpo humano, es frecuente plantearse si determinadas partes del cuerpo son “normales”, únicas o si se asemejan a las de otras personas.

En el caso de las vaginas, estas comparten una forma general, pero cada una tiene un tamaño, anchura, longitud o color. Esto no supone ninguna anomalía o problema, ya que cada vagina es diferente al resto, pero todas cumplen la misma función.

A continuación, hablaremos acerca de los principales tipos de vagina que existen. Veremos también las funciones principales que cumple y las infecciones que pueden aparecer si no se lleva una correcta limpieza o si no se toman una serie de medidas fundamentales para cuidar la salud vaginal.

Funciones principales que cumple la vagina

La vagina es el órgano del aparato genital femenino. Conecta el útero con el exterior del cuerpo y está formada por una vía recubierta de membranas mucosas que protegen a la vagina principalmente de infecciones que la puedan atacar.

La vagina de una mujer suele medir entre 8 y 12 centímetros, aunque si esta dilata es capaz de medir mucho más.

Las principales funciones que cumple la vagina son las siguientes:

  • El flujo menstrual abandona el cuerpo y sale de forma completamente natural a través de la vagina.
  • La vagina permite mantener relaciones sexuales.
  • Es la zona por donde penetra el pene.
  • Desde la vagina los espermatozoides suben para poder fecundar el óvulo.
  • Gracias a ella se elimina el moco cervical.
  • Por la vagina es por donde sale el feto en el momento del parto gracias a la elasticidad de esta y a su dilatación.

Principales tipos de vagina

Estos son los ocho tipos de vagina más frecuentes:

  • El primer tipo suelen ser vaginas generalmente estrechas y aparecen como cerradas, ya que los labios mayores son más grandes y tapan a los labios menores.
  • Las segundas se caracterizan porque en la parte superior los labios menores son más grandes que los mayores de tal forma que los labios menores, que son los más internos, resultan expuestos y quedan visibles.
  • En el tercer tipo, los labios menores son de gran tamaño y el clítoris también lo es, de tal forma que resulta visible.
  • En el cuarto caso, los labios menores sobresalen ligeramente sobre los menores.
  • En el caso del quinto, se observa cómo el clítoris tiene un capuchón de mucho mayor tamaño que el órgano que recubre
  • El sexto tipo es unos de los más comunes. Se caracteriza principalmente por tener labios menores que sobresalen entre los mayores.
  • En el séptimo, su tamaño hace que tengan pliegues y ondulaciones y además no es imprescindible que recubran por completo los labios mayores.
  • En el último caso, los labios tienen aspecto de estar colgando o inflamados, sobresaliendo un poco del hueso púbico.

Infecciones vaginales más comunes

Varias mujeres han sufrido infecciones vaginales en algún momento de su vida debido a una mala higiene o por no usar el preservativo.

Entre las infecciones vaginales más frecuentes se encuentran:

  1. Clamidia: las señales más comunes son secreciones de tono más blanquecino con un olor peculiar y distinto al habitual, además de sangrado y dolor.
  2. Vaginosis bacteriana: los signos más evidentes son flujo débil y secreciones blancas o grisáceas con olor parecido al del pescado, además de picores y escozor en la zona
  3. Candidiasis vaginal: algunos de estos síntomas incluyen hinchazón, además de picor o ardor en la zona de la vulva
  4. Vaginitis tricomoniasis: secreción de tono amarillento o verdoso con olor a moho, además de ardor y picores en la vagina. 

Comprueba tu salud ginecológica antes de donar

Tan importante es saber cuáles son los tipos de vagina más comunes como conocer las infecciones vaginales más comunes. Recuerda que debes realizar periódicamente una revisión ginecológica con un especialista.

Si deseas ayudar a las mujeres que no pueden tener hijos con sus propios óvulos, puedes donar los tuyos. En IVI Dona te informaremos de las pruebas y entrevistas previas y de todo lo relativo al proceso.

Si deseas más información para convertirte en donante, llama ahora al teléfono gratuito 900 844 000. También puedes dejarnos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo.

 

El herpes genital es una enfermedad de transmisión sexual que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza principalmente por la aparición de ampollas y llagas dolorosas en la zona genital y se transmite principalmente a través del contacto sexual directo con una persona infectada. Sin embargo, muchas mujeres se preguntan si es posible tener herpes genital sin haber mantenido relaciones sexuales. En este blog hablaremos sobre el tema y resolveremos la cuestión.

Es fundamental comprender cómo se transmite antes de comenzar a entrar el tema. La mayoría de los casos de herpes genital son causados por el virus del herpes simplex tipo 2 (HSV-2). Este virus se transmite a través del contacto con la piel, especialmente durante la actividad sexual vaginal, anal u oral. Es importante destacar que el virus puede transmitirse también mediante el contacto con objetos personales de una persona infectada, como puede ser la ropa interior.  

¿Cómo se contagia el herpes genital sin tener relaciones?

 Aunque la actividad sexual es la forma más común de transmisión de la ETS, hay varias situaciones en las que una mujer puede contraer la enfermedad sin haber tenido relaciones sexuales.

  1. El contacto con la piel: A pesar de que la principal vía de transmisión es el contacto sexual, también es posible contagiarse a través del contacto directo de piel a piel con alguien infectado. Por ejemplo, si una persona con herpes genital toca sus llagas y luego toca la piel de otra persona, esta última también puede contraer la infección. Por consiguiente, es esencial tener en cuenta la higiene personal y evitar el contacto con las lesiones de una persona infectada.
  1. Compartiendo objetos personales: Otra forma en que una mujer puede contraer herpes genital sin tener relaciones sexuales es a través del contacto con objetos personales que ha utilizado la persona infectada del herpes como pueden ser las toallas de baño, ropa interior, sabanas, entre otros. Es fundamental tener una buena higiene personal y no compartir objetos personales como los nombrados ya que aumenta el riesgo de contraer alguna enfermedad sexual como el herpes genital.
  1. Herpes oral: El herpes oral se transmite comúnmente a través del contacto con la boca. Si una persona con herpes oral tiene contacto oral-genital con otra persona, puede transmitir el virus del herpes genital. Por lo tanto, es fundamental ser consciente de los síntomas del herpes oral y evitar a toda costa el contacto con la boca de una persona infectada ya que de esta forma la probabilidad de que la otra persona se contagie es muy alta.

Síntomas principales

Es importante destacar que el herpes genital no siempre presenta síntomas, lo que puede dificultar su diagnóstico. Algunas personas pueden tener el virus durante un largo periodo de tiempo y no saber que lo tienen debido a que en su caso no presentan síntoma alguno. Por lo tanto, en este caso, pueden transmitírselo a otras personas sin conocimiento alguno del caso. Es por ello, por lo que es fundamental hacerse pruebas de detección de herpes regularmente si se es sexualmente activo y se ha tenido múltiples parejas sexuales. 

En caso de que una mujer sospeche que tiene herpes genital, es importante buscar atención médica de inmediato. Los síntomas del herpes genital pueden incluir:

  • Ampollas y llagas dolorosas en la zona genital
  • Dolor al orinar
  • Fiebre 
  • Malestar en general

Es importante tener en cuenta que el herpes genital no tiene cura, pero los síntomas se pueden tratar con medicamentos para reducir la frecuencia y la gravedad de los brotes. Además, es importante ser honesta con las parejas sexuales acerca del diagnóstico y tomar medidas para prevenir la propagación del virus. Esto incluye evitar el contacto sexual durante un periodo de tiempo, usar preservativos de manera constante y correcta durante la actividad sexual y abstenerse de tener relaciones sexuales si se tiene la infección activa. 

¿Cómo podría afectar el herpes genital a una persona embarazada y su bebé? 

Si estás embarazada y tienes herpes genital, es fundamental que acudas a tu médico de inmediato. El herpes genital puede ser de alto riesgo para el recién nacido durante el parto vaginal, ya que el virus puede transmitirse al bebé durante ese proceso. Si la infección por herpes se presenta durante el embarazo, existe la posibilidad de que se presente un aborto espontáneo o de un parto prematuro. 

Para minimizar la probabilidad de transmitírselo a tu bebé, es fundamental que acudas a tu ginecólogo o médico para que sigas sus recomendaciones y de esta forma asegurarte de que tanto tú como tu bebé se encuentren en las mejores condiciones de salud posibles. 

Tratamiento 

Como hemos comentado anteriormente, el herpes genital no tiene cura, sin embargo, tu médico tras realizarte un diagnóstico te recetará unas pastillas para llevar a cabo un tratamiento. Dicho tratamiento dependerá de la gravedad del virus. Si se sospecha que se tiene herpes genital, es fundamental acudir cuanto antes al médico para evitar que el virus empeore.

Comprueba tu salud ginecológica antes de donar

Cuidar tu salud sexual es fundamental tanto para tu pareja como para ti, por lo que es necesario realizarse pruebas de detención de ETS regularmente para asegurarse de que todo esta en orden.

Si deseas ayudar a las mujeres que no pueden tener hijos con sus propios óvulos, puedes donar los tuyos. En IVI Dona te informaremos de las pruebas y entrevistas previas y de todo lo relativo al proceso.

Si deseas más información para convertirte en donante, llama ahora al teléfono gratuito 900 844 000. También puedes dejarnos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo.

La diabetes es una enfermedad que ya afecta al 14,8 % de la población en España, según datos de la Federación Internacional de Diabetes (FID). Si la diabetes no se trata, puede derivar en complicaciones graves para la salud, entre las que se encuentra el correcto funcionamiento del aparato reproductor. Por eso, cuando una mujer decide ser donante de óvulos para ayudar a otras mujeres y parejas a formar una familia, surgen dudas habituales como si es posible donar óvulos con diabetes. A continuación, veremos cómo afecta esta patología a la fertilidad femenina y qué dicen los profesionales sobre donar óvulos con diabetes.

¿Cómo afecta la diabetes a la fertilidad femenina?

La diabetes es una enfermedad crónica que se diagnostica cuando el páncreas no genera suficiente insulina (la hormona necesaria para regular el nivel de azúcar en la sangre), o cuando el propio organismo no es capaz de utilizarla de forma eficaz. Entre las complicaciones de la diabetes está que repercute en el ciclo reproductivo de la mujer. De hecho, esta enfermedad suele provocar el retraso de la primera regla (menarquia) y/o adelantar la llegada de la menopausia. Por esta razón, el ciclo reproductivo de las mujeres con diabetes es más breve de lo normal. Además, la resistencia a la insulina puede producir alteraciones en la ovulación que dificultan la gestación.

Por otra parte, es fundamental diferenciar si la mujer tiene diabetes de tipo 1 o 2. La diabetes de tipo 1 es una enfermedad autoinmune que se origina en la infancia y suele causar irregularidades en la menstruación. Sin embargo, la diabetes de tipo 2 está relacionada con otros factores que tienen un impacto directo en la fertilidad femenina, como el síndrome del ovario poliquístico (SOP) y el sobrepeso. No obstante, aunque el embarazo puede llevarse a término, existen una serie de riesgos que veremos a continuación.

Riesgos y complicaciones en el embarazo con diabetes

El embarazo en mujeres diabéticas se considera de alto riesgo, debido a que el organismo experimenta cambios importantes en los niveles de glucosa. En estos casos, la mujer tiene que incrementar la cantidad de insulina mediante la dieta y la medicación. Además, es esencial llevar un control antes y durante la gestación, ya que un exceso de glucosa puede ser perjudicial para la salud del bebé, especialmente en las primeras semanas de concepción o incluso antes de saber que se está embarazada.

Si la diabetes no se trata correctamente o no se lleva un seguimiento médico durante toda la gestación, las consecuencias más habituales son:

  • Alteraciones cardíacas, renales o de otro tipo.
  • Hipertensión: presión arterial alta.
  • Hipoglucemia: descenso del azúcar en sangre.

Por su parte, las complicaciones en el bebé que conllevan un riesgo elevado de partos complicados o prematuros son:

  • Macrosomía fetal: bebé mucho más grande de lo normal.
  • Malformaciones o defectos congénitos.
  • Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.

Consejos para un embarazo con diabetes

Para tener un embarazo saludable con diabetes, es fundamental que la mujer realice cambios en su alimentación, como aumentar la ingesta de ácido fólico y reducir los carbohidratos. Además, es recomendable realizar ejercicio físico moderado de forma regular. En casos de diabetes de tipo 1, es posible que los especialistas modifiquen la dosis de medicación y la aumenten gradualmente durante toda la gestación hasta el momento del parto. Sin embargo, en la diabetes de tipo 2, se suele suspender el tratamiento habitual y se opta por insulina. Por último, en ambos casos se deberán controlar los niveles de azúcar un mínimo de cuatro veces al día, así como llevar un seguimiento oftalmológico y de la función renal, aproximadamente, cada tres meses.

¿Es posible donar óvulos con diabetes?

Muchas mujeres diabéticas se preguntan si el donar óvulos con diabetes es posible. La donación de óvulos es un proceso altruista, voluntario y anónimo en el que una mujer joven toma la decisión de ayudar a otras mujeres y parejas con problemas de fertilidad a lograr su sueño de ser padres. Para poder ser donante de óvulos, la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida establece que se deben cumplir los siguientes requisitos:

 

  • Tener entre 18 y 35 años.
  • Contar con un buen estado de salud físico y mental.
  • Poseer un correcto funcionamiento del aparato reproductor.
  • No ser portadora de enfermedades genéticas, hereditarias o infecciosas que pudieran ser heredadas por la descendencia.
  • Tener un índice de masa corporal (IMC) situado entre 18 y 25 para garantizar que la calidad de los ovarios y los óvulos sea la correcta.
  • No ser adoptada, porque la clínica de fertilidad necesita conocer los antecedentes médicos de la familia.
  • No ser madre de más de 6 hijos en territorio nacional.

Por tanto, según los requisitos que establece la legislación española, no es posible donar óvulos con diabetes, puesto que se trata de una enfermedad genética y existe el riesgo de que se transmita a los hijos nacidos con la donación. Por esta razón, las clínicas de fertilidad siempre llevan a cabo una serie de pruebas médicas para garantizar que la mujer no tenga ninguna patología.

 

Si tienes cualquier duda sobre la donación de óvulos, te esperamos en las clínicas IVI Dona. Contamos con centros en toda España, amplias instalaciones y la garantía del grupo IVI, líder en reproducción asistida. Solicita tu primera visita con nosotros llamando al teléfono gratuito 900 844 000 o rellena el formulario con tus datos. Nuestro equipo de profesionales estará encantado de atenderte.

 

¿Qué son los óvulos vaginales?

Los óvulos vaginales son preparaciones sólidas que se introducen en la vagina, liberando así su medicamento que actúa principalmente a nivel local.

¿Para qué sirven los óvulos vaginales?

La vagina es una cavidad en la que coexisten diferentes tipos de microorganismos de forma natural y que tienen una función específica manteniendo el ambiente con pH ácido necesario para evitar la proliferación de bacterias patógenas.  En su mayoría estos microorganismos son bacterias del género de los lactobacilos.

Los óvulos vaginales para el tratamiento de infecciones son muy útiles en determinados casos. Mediante este tratamiento es posible regular el flujo, normalizar el color y la apariencia de los fluidos vaginales, así como eliminar todas las molestias y síntomas ocasionados por la la Candida.

Es un tipo de tratamiento disponible para manejar las infecciones vaginales por hongos y bacterias. Algunos óvulos vaginales pueden fortalecer el pH natural y resultan especialmente útiles para eliminar los efectos nocivos que generan los productos de higiene íntima.

 

¿Qué deberás tener en cuenta a la hora de utilizar óvulos vaginales?

Si estás embarazada deberás utilizar los dedos y hacerlo con mucho cuidado. El aplicador no está recomendado para embarazadas por los posibles riesgos que lleva asociados.

Es habitual que una vez se haya introducido el óvulo éste pierda su apariencia sólida. Lo más común es que se convierta en una sustancia líquida que gotee abundantemente pudiendo manchar tu ropa interior. Es por eso que su aplicación está más recomendada antes de irse a dormir para que pueda actuar mientras duermes. En caso de que no sea posible y lo apliques de día será recomendable que utilices salva Slip para evitar las posibles manchas.

Los tratamientos de óvulos vaginales pueden tener un período de aplicación variable. Ten en cuenta que deberás utilizarlos hasta el final del tratamiento (siguiendo las fechas indicadas por tu médico). Si durante el tratamiento tienes el período deberás optar por salvaslips en lugar de tampones.

Hay que ser muy consciente de para qué sirven los óvulos para infecciones o vaginales y más aún no utilizarlos si están caducados, pues no harán la función correspondiente. Durante el proceso no es recomendable tener relaciones sexuales. No obstante debes consultarlo con tu ginecólogo, ya que va a depender del tratamiento que tenga cada una de las chicas.

¿Cómo se ponen los óvulos?

Ponerte un óvulo es como ponerte un tampón muy, sencillo. Eso sí, te aconsejamos que te relajes para que todo sea lo más sencillo posible

  1. Lo más importante es tener una buena higiene, por eso en primer lugar debes lavarte las manos.
  2. Extrae el óvulo de su envoltorio. Algunos óvulos vaginales vienen con un aplicador, el cual es más sencillo de introducir en la vagina.
  3. Colócatelo igual que si te pusieras un tampón, sentada o con las piernas flexionadas.
  4. Introduce el óvulo en la vagina con suavidad. Si has utilizado el óvulo con aplicador, recuerda que tienes que presionar para que salga el óvulo vaginal del aplicador. Después retíralo.
  5. La sustancia activa del óvulo está formada por un aceite vegetal. Al ponerse en contacto con tu zona íntima, puede formar una manchita blanca. Nada de lo que preocuparse, con ponerse un protege slip al ponerte el óvulo será suficiente.

Una vez hayas terminado con la aplicación no tendrás más que lavarte las manos y si lo necesitas limpiar la zona de tu vagina con una toallita húmeda.

Recuerda que si has llegado al punto de ponerte el óvulo vaginal siempre será porque tu ginecólogo te lo ha aconsejado

óvulos para infecciones chica feliz

¿Cuándo se deben utilizar los óvulos para infecciones?

  • Vaginosis bacteriana

Es un tipo común de infección bacteriana y se produce cuando determinadas bacterias colonizan de forma anormal la vagina. Normalmente suelen ser Gardnerella vaginalis, Mobiluncus, Mycoplasma o Bacteroides.

Los  síntomas más comunes son un olor desagradable y especialmente fuerte en el flujo vaginal así como picor o escozor al orinar.

  • Candidiasis

Su origen está en el hongo Candida Albicans presente en la mayoría de mujeres, aunquela patología solo se manifiesta sólo determinadas circunstancias.

es una de las ETS más frecuentes y se puede producir cuando hay cambios significativos en el pH vaginal, un desequilibrio en el nivel de acidez o una bajada de defensas. Sus principales síntomas son enrojecimiento de los tejidos vaginales externos, hinchazón, irritación así como la presencia de un flujo vaginal blanco o amarillento.

  • Vaginitis por tricomona

Trichonomas vaginalis es un parásito de tipo protozoario que genera esta enfermedad de transmisión sexual que se produce cuando hay contacto genital directo.

Como ocurre con el resto de las infecciones vaginales, la vaginitis por tricomona provoca molestias al orinar y puede generar una inflamación visible en la vulva. Además, puede afectar tanto al hombre como a la mujer.

Sus síntomas, no suelen manifestarse en los primeros estados de la infección, pero requiere de tratamiento mediante óvulos vaginales.

¿Cómo actúan óvulos vaginales?

Los óvulos vaginales actúan principalmente liberando una cantidad medida de sustancias que se encuentran en el interior nada más entrar estos en contacto con la vagina.

Cuando se inserta un óvulo vaginal en la vagina, se disuelve lentamente debido a la temperatura vaginal. El principio activo se libera de forma progresiva en la vagina, lo que permite que estos tengan una acción extendida y localizada en la zona a tratar afectada.

¿Cómo saber si están funcionando los óvulos vaginales?

Para poder saber si los óvulos vaginales están funcionando correctamente, es de vital importancia prestar la atención adecuada a los síntomas que aparecen de la afección que se está tratando.

Los síntomas pueden variar dependiendo del tipo de óvulo, sin embargo, tras unos días de tratamiento deberíamos de ver una mejoría en los síntomas de la afección.

Además de acudir al médico a realizarse una serie de pruebas para determinar si dicha infección ya no existe o está presente, es fundamental que se sigan las aclaraciones y procedimientos del médico para poder completar el tratamiento entero.

Quizás hayamos oído hablar muchas veces de las ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual) pero puede que no sepamos exactamente qué son los síntomas o incluso los tipos que hay. La realidad es que muchas jóvenes y adultas desconocen que las padecen y otras veces no se hacen suficientes esfuerzos para prevenirlas y controlarlas.

Es por eso por lo que, hoy os vamos a mostrar todo lo que debéis saber sobre las ETS y las enfermedades más comunes.

¿Qué son las ETS?

En concreto, las enfermedades de transmisión sexual son infecciones causadas por bacterias, virus, parásitos y hongos. Estas se transmiten de una persona a otra a través del contacto sexual.

Las ETS afectan tanto a hombres como a mujeres, pero, en muchos casos, son las mujeres las que suelen tener mayores problemas de salud cuando las sufren.

Los síntomas de estas enfermedades no siempre son evidentes. Algunas son asintomáticas, mientras que otras son fácilmente detectables. Sin embargo, todas son contagiosas y ante cualquier relación sexual se debe usar siempre protección, para evitar su contagio.

Ante cualquier duda, se debe realizar una citología vaginal, prueba de orina o de sangre, para descartar o diagnosticar cualquier tipo de enfermedad.

ets chica

¿Cuáles son las ETS más comunes?

Os vamos a presentar cuales son las 8 ETS más comunes y sus síntomas para que podáis estar informadas y reaccionar cuanto antes frente a estas enfermedades:

Clamidia 

  • Se considera la enfermedad bacteriológica más común.
  • Sus síntomas principales son: flujo abundante, sangrado anormal y dolor al tener relaciones sexuales y orinar
  • Se transmite mediante sexo vaginal, anal u oral, e incluso de madre a hijo durante el embarazo.
  • Es llamada la “infección silenciosa” ya que normalmente no manifiesta síntomas.
  • Puede infectar células del cuello del útero, la uretra y el recto.

Gonorrea  

  • Es una infección bacteriológica que puede infectar principalmente la uretra, cuello de útero, recto y ano.
  • Sus síntomas principales son ardor al orinar, flujo vaginal amarillento e irritación del ano.
  • Los síntomas normalmente aparecen entre 1 y 14 días tras la relación sexual

Sífilis

  • Se contagia mediante sexo oral, vaginal y anal, o en ocasiones por el contacto de la piel de un infectado.
  • Los síntomas se asimilan a los de la fiebre y la gripe, por lo que en ocasiones son difíciles de identificar.

Herpes genital

  • Es similar al que aparecen la boca y se puede transmitir por sexo oral. Al igual que el herpes labial, cuando el virus entra en el cuerpo, permanece ahí durante toda la vida.
  • Respecto a los síntomas, surgen unas dolorosas ulceras alrededor de la vagina y, suelen salir mucho tiempo después de haberlo contraído.

VIH / SIDA

  • Este virus tan conocido, infecta a las células del sistema inmunológico y las destruye, haciendo que el cuerpo sea incapaz de protegerse frente a otras infecciones. Por el momento no existe cura.
  • Se transmite a través  de la sangre, fluidos vaginales o leche materna
  • Los síntomas no son inmediatos y se detecta su presencia mediante un examen de sangre.

ets

Triconomiasis

  • Es una ETS muy común y la mayoría de las veces se transmite por contacto sexual.
  • Infecta las células de la vagina y la uretra.
  • Los síntomas son, flujo blanco o de mal olor, picazón o ardor en la vagina y molestias abdominales.
  • Cabe destacar que casi la mitad de las mujeres no presentan ninguno de estos síntomas con esta enfermedad.

Condilomas (HPV)

  • También llamadas verrugas genitales, son muy comunes y contagiosas.
  • Condilomas, son causa del Virus del Papiloma Humanos (VPH)
  • Se transmite al mantener relaciones sexuales o con el contacto piel con piel.
  • Puede llegar a originar cáncer de cuello de útero
  • Sus síntomas son aparición de verrugas y malestar genital.

Candidiasis

  • Considerada también una infección vaginal, es causada por el hongo cándida que vive en nuestra piel pero en ocasiones se reproduce y origina esta enfermedad.
  • Son muchos los factores que favorecen su aparición, desde llevar ropa ajustada, hasta enfermedades que afectan al sistema inmunológico.
  • Este hongo se contagia a través de relaciones sexuales
  • Entre los síntomas encontramos la inflamación vaginal y exceso de flujo blanquecino

Prevención y tratamiento de las ETS

Para disminuir las probabilidades de contraer una ETS se han de tomar una serie de precauciones uso del preservativo para cualquier relación sexual.

  • Usar un preservativo nuevo cada vez que mantengas relaciones sexuales.
  • Reducir el número de parejas sexuales.
  • Tener una buena comunicación con tu pareja para hablar sobre el sexo seguro.
  • Hacerte una prueba de detección de ETS para descartar cualquier infección o en el caso contrario poder tratarla para así evitar que contagies a otras personas.

La mayoría de las ETS pueden ser tratadas y eliminadas a tiempo, en ocasiones únicamente con la toma de antibióticos. Así que, no lo dudéis, ante el menor síntoma acudir al médico es siempre la solución.

ets-infografia  

 

 

Hasta ahora, se ha entendido la respuesta sexual humana de ambos géneros desde una perspectiva masculina fundamentada en el coito. El deseo sexual de la mujer continúa siendo un tabú, pese a que los cambios hormonales, fisiológicos y anatómicos juegan un importante papel en los momentos de intimidad de sus diferentes ciclos vitales

Entre esas supersticiones se encuentra la idea de que, durante la menstruación, las mujeres tienen menos interés por el sexo. Sin embargo, esta creencia deriva de un prejuicio asentado en gran cantidad de culturas en el mundo a lo largo de la historia. Si quieres saber más, en este post puedes ver algunas curiosidades sobre la menstruación.

¿Qué pasa en el cuerpo de la mujer durante la menstruación?

Los síntomas varían de unas personas a otras, pero lo habitual es:

  • Sentir dolor o calambres abdominales
  • Dolor de espalda en la zona lumbar
  • Hinchazón de los senos
  • Irritabilidad y cambios de humor
  • Dolor de cabeza y más cansancio de lo habitual

¿Por qué se produce?

Cuando se produce la ovulación y aumentan los niveles de estrógenos en el cuerpo de la mujer, este se prepara para que el óvulo sea fecundado. Si no hay embarazo, los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen drásticamente y se inicia la menstruación. Se elimina todo el tejido de recubrimiento que el útero tenía preparado para acoger al óvulo fecundado. Aunque no lo parezca durante la menstruación también es probable quedarte embarazada.

Variaciones sexuales en las mujeres

Es cierto que existen variaciones, a veces muy importantes, de deseo sexual durante el ciclo menstrual, pero no tienen por qué ser causadas exclusivamente por las hormonas.

Existen opiniones y actitudes muy diferentes sobre mantener sexo durante la menstruación. Desde mujeres que no lo desean en absoluto hasta las que se sienten mejor manteniendo relaciones sexuales durante el período.

Hay que tener en cuenta que durante el orgasmo se liberan gran cantidad de endorfinas, y esto hace que disminuyan los dolores y el malestar propios de la menstruación. Además, practicar sexo durante el periodo menstrual lo acorta, dado que las contracciones uterinas ayudan a expulsar todo el recubrimiento uterino más rápidamente.

Practicar relaciones durante la regla

¡Ojo! El único problema para la salud derivado de practicar sexo durante la menstruación es que los cambios que se producen en la vagina durante la regla aumentan considerablemente las posibilidades de contraer una enfermedad de transmisión sexual.

Por otro lado, desde el punto de vista científico, si consideramos el deseo sexual femenino desde un punto de vista bioquímico, podemos decir que este tiene que ver con las hormonas y su variación a lo largo del ciclo menstrual.

El promedio del ciclo menstrual es de 28 días, y según los expertos, la libido va en aumento conforme nos acercamos a los días fértiles.
  • Desde el primer día de la aparición de la menstruación hasta el día 11, suele ir aumentando progresivamente el deseo sexual.
  • Sobre el día 14, cuando hay un gran aumento de los estrógenos, se ha confirmado que la mayoría de las mujeres suele tener más interés por el sexo.
  • A partir del 17 se ha demostrado que gran parte de las mujeres tiene menos apetito sexual.

Pero, por encima de las hormonas somos seres humanos y muchos factores emocionales son los que entran en juego. Lo más importante es tener claro si nos apetece mantener esas relaciones durante la menstruación y hablarlo con nuestra pareja para saber su deseo y opinión. Porque tener confianza en la pareja elimina muchos de los impedimentos, prejuicios y limitaciones a la hora de mantener unas relaciones sexuales plenamente satisfactorias.

Tener deseo sexual durante la menstruación puede ofrecerte experiencias muy placenteras y novedosas. Quizá puedas conocerte un poco más a ti misma; comprobarlo no cuesta nada.

¿La mujer se excita más antes o después del período?

Algunas mujeres pueden sentirse más excitadas antes de su período debido a los cambios hormonales que ocurren y el cuerpo genera, debido principalmente a un aumento en los niveles de estrógenos y progesterona. Durante el periodo y en sus días posteriores, la concentración de hormonas femeninas es baja, en comparación con los días anteriores al periodo, por lo que puede generar un deseo sexual más bajo. Sin embargo, cada mujer es diferente y, por lo tanto, puede variar.

apetito sexual-infografia

El flujo vaginal experimenta cambios durante el ciclo menstrual de la mujer en cuanto a color, cantidad, consistencia y olor vaginal. La principal razón de ello son las variaciones que se producen a nivel hormonal en cada una de las fases del ciclo. En algunos casos, estas modificaciones pueden deberse a la presencia de alguna infección como la candidiasis vaginal o la vaginosis bacteriana. En el artículo de hoy, veremos cuáles son las causas del olor vaginal más habituales y algunas recomendaciones para evitar el flujo vaginal con olor.

Cambios en el olor vaginal: ¿a qué se deben?

El moco cervical es una secreción que forma parte del flujo vaginal y que proviene de las células del cuello del útero o cérvix. En función del momento del ciclo menstrual (fase folicular, ovulación o lútea) en el que esté la mujer, es normal que este presente cambios, como secreciones abundantes y elásticas o de color blanquecino y amarillento. Sin embargo, si se produce una variación llamativa o de manera repentina en el flujo vaginal, puede ser indicativo de alguna infección.

Uno de los cambios más característicos es el mal olor vaginal, puesto que este suele ser inodoro o con un olor suave en circunstancias normales. A su vez, es posible que este venga acompañado de otros molestos síntomas como ardor o picor en la zona íntima, dolor abdominal o fiebre. En todos estos casos, es importante acudir al ginecólogo. Por lo general, las causas del olor vaginal más comunes son:

  1. Candidiasis vaginal

La candidiasis vaginal es una infección muy habitual, que afecta a más del 70 % de las mujeres como mínimo una vez en la vida. Se produce por la proliferación del hongo Candida albicans, el cual habita de forma natural en la zona íntima de la mujer. La candidiasis ocasiona olor vaginal, así como un flujo blanquecino y acuoso, aunque también puede ser blanco, abundante y espeso.

  1. Vaginosis bacteriana

Una de las infecciones vaginales más frecuentes en mujeres de entre 15 y 45 años es la vaginosis bacteriana. Esta aparece debido a un desequilibrio en las bacterias que viven normalmente en la vagina. Uno de sus síntomas más característicos es el flujo vaginal con olor similar al pescado y con aspecto blanquecino, grisáceo o amarillento-verdoso.

  1. Clamidia

La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que está causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Por tanto, la principal vía de contagio son las relaciones sexuales vaginales, orales y anales con una persona afectada. Aunque muchas mujeres no experimentan ningún tipo de sintomatología, es posible notar un mal olor vaginal, así como que el aspecto del flujo sea grumoso y blanquecino-amarillento.

  1. Gonorrea

Se trata de otra de las infecciones de transmisión sexual (ITS) que produce cambios en el olor vaginal. La gonorrea está ocasionada por una bacteria llamada Neisseria gonorrhoeae y es especialmente habitual en mujeres sexualmente activas menores de 24 años. Por lo general, es normal observar alteraciones como un olor vaginal fuerte y de color amarillento.

  1. Tricomoniasis

La tricomoniasis aparece debido a un parásito conocido como Trichomonas vaginalis. Esta infección de transmisión sexual (ITS) causa olor en la vagina y secreciones espumosas de color amarillento, verdoso o grisáceo. A su vez, es posible que la presencia de tricomoniasis incremente el riesgo de contraer otras ITS, por lo que será necesario realizarse las pruebas de diagnóstico correspondientes.

Recomendaciones para evitar el mal olor vaginal

En caso de presentar un olor vaginal fuerte, siempre es recomendable acudir a un especialista. Sin embargo, es posible realizar algunos cambios en el estilo de vida como forma de prevención:

  • Utilizar el preservativo: los métodos anticonceptivos de barrera como el preservativo previenen el contagio de las infecciones de transmisión sexual (ITS), especialmente si se tienen múltiples parejas sexuales.
  • Tener una higiene íntima correcta: siempre es aconsejable mantener una buena higiene, especialmente después del acto sexual.
  • No utilizar productos perfumados: determinados productos que no son específicos para la zona íntima, como desodorantes o sprays, pueden alterar la flora vaginal.
  • Llevar ropa interior adecuada: es preferible usar ropa íntima de algodón, puesto que es más transpirable que la sintética. A su vez, se deben evitar prendas que sean muy ajustadas.
  • Evitar la humedad en la zona íntima: la humedad favorece la proliferación de hongos, lo que puede derivar en infecciones y causar mal olor vaginal.
  • Seguir una dieta saludable: el consumo de probióticos, como yogur natural o queso crudo, ayuda a mantener el equilibrio de la flora vaginal.

Infórmate en las clínicas IVI

Ahora ya sabes cuáles son las causas del mal olor vaginal más frecuentes. Si deseas realizarte una revisión ginecológica para descartar la presencia de cualquier infección, en las clínicas del grupo IVI estaremos encantados de atenderte. Somos líderes en reproducción asistida y contamos con más de 30 años de experiencia en el sector para recomendarte el tratamiento más adecuado para ti. Solicita una primera visita con nosotros llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000 o rellena el formulario con tus datos y nos pondremos en contacto contigo. ¡Ven a conocernos!

¿Qué es la cistitis postcoital?

La cistitis es una infección frecuente en las mujeres, que consiste en la inflamación de la vejiga y ocasiona molestos síntomas al orinar y en la zona abdominal. En líneas generales, y cuando se trata de cistitis postcoital, estos aparecen entre 24 y 48 horas después de mantener relaciones sexuales. A continuación, explicaremos cuáles son las causas y los síntomas de la cistitis por relaciones sexuales, que afecta especialmente a mujeres sexualmente activas de entre 20 y 40 años. También, veremos cómo prevenir la cistitis postcoital con cinco sencillos consejos.

¿Qué causa la cistitis por relaciones sexuales?

La cistitis postcoital hace referencia a la infección de orina que aparece después de mantener relaciones sexuales. Igual que otros tipos de cistitis, se origina debido a la proliferación de la bacteria conocida como Escherichia coli. Esta bacteria vive de forma habitual en el intestino, pero si se adentra en la uretra y la vejiga, puede ocasionar infecciones como consecuencia de la respuesta inflamatoria en la mucosa. Además, hay casos en los que la infección es provocada por hongos, parásitos o virus.

Factores de riesgo para la cistitis por relaciones sexuales

La cistitis por relaciones sexuales suele ser más común en mujeres que en hombres, debido a que la uretra es más corta y está muy próxima de la vagina y el recto, lo que contribuye a la propagación de bacterias rectales. Además, la fricción que se produce durante el acto sexual facilita la entrada de microorganismos en la vagina y la uretra. De hecho, en torno al 20-30 % de las mujeres experimentan algún tipo de cistitis a lo largo de su vida.

Síntomas de la cistitis postcoital

Los síntomas de la cistitis postcoital varían en función de la gravedad de la infección y pueden aparecer de forma individual o combinados. También hay casos en los que la mujer no experimenta ningún tipo de sintomatología. Los más habituales son:

  • Necesidad continua de orinar
  • Ardor, escozor y molestias al orinar
  • Sensación de no vaciar la vejiga completamente
  • Cambios en el olor y color de la orina
  • Presencia de sangre en la orina
  • Dolor en la zona abdominal, lumbar y pélvica
  • Cansancio y malestar general
  • Fiebre

¿Cómo evitar la cistitis después de tener relaciones sexuales?

Según la Asociación Española de Urología (AEU), prevenir la cistitis postcoital es posible si se adoptan una serie de hábitos. Los especialistas recomiendan seguir estos consejos:

  1. Orinar con frecuencia

Una de las formas más eficaces de prevenir la cistitis postcoital es orinar frecuentemente e intentar vaciar por completo la vejiga cada vez que se vaya al baño. También es especialmente importante orinar, tanto antes como después de mantener relaciones sexuales. Esto contribuye a eliminar microorganismos, lo que protege la flora vaginal y la uretra de otras posibles infecciones.

  1. Mantener una buena higiene

Los hábitos higiénicos son otro de los factores clave para mantener a raya la cistitis postcoital. Por esta razón, es esencial limpiarse desde delante hacia atrás al orinar, así como lavarse después del sexo anal y antes de practicar sexo vaginal. Además, siempre es aconsejable emplear un gel de higiene íntima con el pH adecuado y con propiedades antibacterianas, de cara a contribuir al bienestar de la flora vaginal.

  1. Utilizar ropa interior adecuada

Es preferible utilizar ropa interior de algodón en lugar de fibras sintéticas y evitar los pantalones muy ajustados, para impedir el exceso de calor y favorecer la transpiración. De la misma forma, no es conveniente llevar el bañador o el bikini húmedo durante mucho tiempo —la zona íntima debe estar lo más seca posible para imposibilitar la propagación de bacterias.

  1. Llevar una dieta saludable

Para evitar la aparición de las infecciones de orina, es fundamental incluir en la dieta cinco raciones diarias de frutas y verduras variadas que proporcionen un buen nivel de hidratación, junto con el consumo de legumbres tres o cuatro veces a la semana. Determinados alimentos como los frutos rojos, los arándanos, el brócoli o los espárragos son especialmente efectivos para prevenir estas afecciones. Del mismo modo, beber al menos dos litros de agua al día favorece la eliminación de bacterias del tracto urinario.

  1. Seguir un tratamiento médico

En los casos en los que los episodios de cistitis sean recurrentes o aparezcan siempre tras mantener relaciones sexuales, la Asociación Española de Urología (AEU) aconseja el uso de la profilaxis antibiótica postcoital. Esto significa que la mujer se administrará un antibiótico de forma ocasional o continuada para combatir la infección y aliviar los síntomas. Recuerda que siempre debes consultar con un especialista, para que te recomiende el tratamiento más adecuado.

Conoce las clínicas IVI

Si crees que tienes cistitis postcoital y quieres realizarte una revisión ginecológica, en las clínicas IVI estaremos encantados de atenderte. Contamos con un equipo médico altamente cualificado que te ayudará a resolver todas tus dudas y con clínicas en toda España. Además, esta consulta es totalmente gratuita si decides ser donante de óvulos. Solicita más información o una primera visita con nosotros llamando ahora al teléfono 900 844 000, o déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo. ¡Confía en la experiencia del grupo IVI!