En la actualidad, más de un millón de personas de entre 15 y 49 años contraen una enfermedad de transmisión sexual (ETS) cada día, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las más frecuentes son la clamidiasis, la gonorrea, la tricomoniasis y la sífilis. Mantener sexo seguro puede protegerte de las ETS y ayudarte a mejorar las actividades sexuales. En el artículo de hoy, veremos cómo evitar el sexo de riesgo y las precauciones en las relaciones sexuales que los especialistas recomiendan tomar.

¿En qué consiste el sexo seguro?

El sexo seguro hace referencia a tomar precauciones en las relaciones sexuales para evitar el contagio de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Estas se transmiten mediante sexo vaginal, pero también oral o anal. De hecho, este último conlleva un mayor riesgo de propagación de determinadas infecciones. Además, algunas ETS, como la hepatitis B o el VIH, también pueden contagiarse al tener un contacto directo no sexual con fluidos o tejidos de una persona que esté infectada.

En muchos casos, el contagio de las ETS se produce porque muchas personas no presentan síntomas y, por tanto, desconocen que son portadoras de estas enfermedades. A su vez, el riesgo aumenta con la práctica de ciertas actividades sexuales conocidas como sexo de riesgo. Las más habituales son:

  • Tener diferentes parejas sexuales.
  • Mantener relaciones sexuales sin protección.
  • Utilizar alcohol o drogas antes o durante el acto sexual.
  • Practicar sexo anal.
  • No conocer el estado de salud sexual de la pareja o parejas sexuales.
  • Haber sufrido una ETS con anterioridad.
  • Haber mantenido sexo con una persona con ETS.

Cómo tener sexo seguro

Para tener sexo seguro, es fundamental adoptar una serie de precauciones en las relaciones sexuales que sean positivas para tu vida sexual. Los expertos recomiendan las siguientes pautas:

1. Utilizar el preservativo correctamente

El preservativo es el único método eficaz que, además de impedir los embarazos no deseados, actúa como barrera frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Aunque tiene una eficacia del 99 %, siempre ha de usarse correctamente durante todas las actividades sexuales (sexo vaginal, oral o anal) y hasta el final de estas. Esto implica colocar bien el preservativo, que el tamaño sea adecuado y que no esté caducado.

2. Acudir al ginecólogo con regularidad

Acudir a la revisión ginecológica de forma periódica es esencial para una buena salud sexual. En el caso de las mujeres jóvenes, esta visita debe realizarse una vez al año desde que se inicien las relaciones sexuales. Esto permitirá la detección precoz, si se observan irregularidades que puedan causar las ETS, puesto que muchas de ellas no presentan sintomatología. Además, las ETS requieren de unas pruebas específicas que te indicará el especialista.

3. No confiarse al calcular el período

Cuando una mujer tiene ciclos menstruales regulares, es fácil calcular la ovulación —suele tener lugar hacia la mitad del ciclo. Técnicamente, solo es posible quedarse embarazada desde los cinco días previos hasta el propio día de la ovulación, lo que se conoce como “ventana fértil”. Sin embargo, aunque conocer estas fechas puede ser útil si quieres quedarte embarazada, no es conveniente que no utilices el preservativo durante los días en los que no exista riesgo de gestación. Esto se debe a que nunca es posible saber las fechas con precisión y, por tanto, siempre hay un margen de error.

4. Tomar anticonceptivos correctamente

Si mantienes relaciones sexuales con tu pareja habitual y empiezas a utilizar anticonceptivos, has de seguir una disciplina en su administración. De hecho, si te olvidas de tomar alguna pastilla, estos pueden dejar de tener el efecto habitual a la hora de impedir el embarazo. Por tanto, también deberás emplear un método de barrera como el preservativo. Recuerda siempre revisar el prospecto y, en caso de duda, consultar al ginecólogo.

5. Evitar los anticonceptivos de emergencia

Aunque muchas jóvenes recurren a este tipo de anticonceptivos ante posibles descuidos o imprevistos, este método no actúa ni se puede emplear como un anticonceptivo regular. Además, solo resulta efectivo si se toma en un plazo de 24 y 48 horas. En cualquier caso, nunca te protege de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), por lo que tendrás que solicitar asesoramiento médico si existe un posible riesgo.

 6. Conocer bien a tus parejas sexuales

Puede resultar evidente, pero siempre es conveniente comunicarte con tu pareja sexual y saber su estado de salud o la presencia de cualquier posible ETS. De esta forma, podrás tomar una decisión consensuada antes de mantener relaciones sexuales y adoptar las medidas oportunas. En caso de ser tú quien albergue la sospecha de un posible contagio, también deberás comunicarlo.

Visita las clínicas IVI

Si tienes dudas sobre sexo seguro y las ETS o deseas realizarte una exploración ginecológica, en las clínicas del grupo IVI estaremos encantados de atenderte. Contamos con más de 30 años de experiencia en el sector y clínicas en toda España para estar cerca de ti. Además, las pruebas son totalmente gratuitas, si deseas donar óvulos para ayudar a otras mujeres a lograr su sueño de formar una familia. Solicita más información o una primera visita con nosotros llamando al teléfono 900 844 000, o rellenando el formulario con tus datos. ¡Esperamos verte pronto!

La reserva ovárica hace referencia a la cantidad de óvulos que tiene una mujer en un momento concreto de su vida. Esta cifra disminuye a lo largo de los años y ayuda a determinar el estado de la fertilidad femenina, por lo que es muy útil conocerla, si se desea donar óvulos o lograr el embarazo. Para ello, existen diferentes pruebas como la de la hormona antimulleriana (AMH) y el recuento de folículos antrales (RFA). A continuación, explicaremos en qué consiste cada una de ellas y veremos cuáles son los valores o el número de folículos habituales.

¿Qué es la reserva ovárica?

Todas las mujeres disponen de una cantidad de óvulos limitada que se reduce con el paso del tiempo, lo que se conoce como reserva ovárica. Al nacer, esta cifra alcanza cerca de 1 000 000 de ovocitos, mientras que en la pubertad desciende hasta los 500 000 aproximadamente. Estos se pierden de forma natural en cada ciclo menstrual. De hecho, solo 500 de ellos logran llegar a la ovulación, proceso mediante el cual el ovario libera un óvulo maduro y que normalmente ocurre en torno al día 14 en los ciclos menstruales regulares de 28 días.

La etapa más fértil de la mujer se sitúa entre los 16 y 30 años, que es el periodo en el que se tiene una óptima cantidad y calidad de ovocitos. A partir de los 35 años, la reserva ovárica se reduce de forma considerable, por lo que la fertilidad también disminuye. Por esta razón, uno de los requisitos para donar óvulos es ser menor de 35 años. No obstante, hay casos de menopausia precoz en los que la cantidad de óvulos desciende antes de lo habitual.

¿Cómo se mide la reserva ovárica?

En la actualidad, existen diferentes pruebas que permiten evaluar la reserva ovárica de la mujer. Estas consisten en la realización de un análisis hormonal y un estudio ecográfico. Las más frecuentes son:

  1. Hormona antimulleriana (AMH)

La hormona antimulleriana (AMH) es uno de los marcadores más fiables para valorar la fertilidad de la mujer. Esta hormona se libera por el folículo ovárico, que es la estructura del ovario donde se forma el óvulo. Unos valores altos indican que ha madurado una gran cantidad de óvulos y, si son bajos, es que desciende el número de estos. Los niveles de una reserva ovárica normal se sitúan entre 0,7 y 3,5 ng/ml, mientras que, si están por debajo de 0,7 ng/ml, señalan que la mujer tiene una baja cantidad de óvulos. Para medir la AMH, se realiza un análisis de sangre que puede llevarse a cabo cualquier día del periodo gracias a que sus niveles se mantienen estables y no varían a lo largo del ciclo menstrual.

  1. Recuento de folículos antrales (RFA)

El recuento de folículos antrales (RFA) es otro de los métodos más utilizados para estudiar la reserva ovárica. Los folículos antrales contienen en su interior óvulos inmaduros, de los cuales solo uno de ellos logrará desarrollarse y dar lugar a un óvulo maduro, que se liberará del ovario mediante la ovulación. Se distinguen por disponer de una cavidad en su interior conocida como antro, donde se almacena el líquido folicular, y pueden visualizarse mediante una ecografía vaginal. Esta debe realizarse al principio del ciclo menstrual, preferiblemente entre el tercer y quinto día para obtener unos resultados fiables. El número de folículos antrales es normal cuando se encuentran entre 5 y 10 de 2-10 mm en cada uno de los ovarios. Se considera alta reserva ovárica si se tienen más de 10 o 12 folículos, y baja si esta es inferior a 5 folículos.

  1. Hormona foliculoestimulante (FSH)

La hormona foliculoestimulante (FSH) tiene como función regular el ciclo menstrual. Se libera por la hipófisis para favorecer el crecimiento de los ovarios y se mide mediante un análisis de sangre. Cuando el recuento de óvulos es bajo, se incrementa para activar el ovario. Esto significa que unos niveles elevados de FSH son sinónimo de una baja reserva ovárica. Los valores deseados son inferiores a 6 mUI/ml, aunque si se encuentran entre 6 y 9 mUI/ml también son adecuados. Sin embargo, entre 10 y 13 mUI/ml hacen referencia a una cantidad de óvulos disminuida y, a partir de 13 mUI/ml, se considera baja.

  1. Estradiol (E2)

Otro de los métodos para medir la reserva ovárica es realizar un análisis de sangre para evaluar los niveles de estradiol (E2). Se trata de una hormona que aumenta cuando los folículos se forman. Por tanto, si la concentración de E2 es elevada, significa que se ha desarrollado una gran cantidad de óvulos en el ciclo menstrual. No obstante, unos valores altos de E2 durante los primeros días del ciclo también pueden indicar una baja reserva ovárica. Son óptimos cuando en esos días están por debajo de 40 pg/ml.

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Si quieres conocer el estado de tu reserva ovárica, en las clínicas IVI te ofrecemos una prueba totalmente gratuita. Esta consiste en un análisis de sangre que muestra los niveles de la hormona antimulleriana (AMH) y permite a nuestros especialistas valorar tu fertilidad. Puedes solicitar una primera visita con nosotros llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000 o déjanos tus datos en el formulario y nos pondremos en contacto contigo. ¡Te esperamos!

La donación de óvulos es un acto de solidaridad para ayudar a mujeres y parejas que no pueden conseguir el embarazo de forma natural. Aunque se trata de un procedimiento totalmente seguro, todavía existe desinformación al respecto. Por tanto, es habitual que surjan dudas; por ejemplo, si donar óvulos afecta a la fertilidad o a la reserva ovárica de cara a ser madre en un futuro. En este artículo responderemos estas preguntas y también veremos ventajas e inconvenientes de la donación de óvulos, para ayudar a otras mujeres a decidirse a formar parte de este procedimiento.

¿La donación de óvulos compromete la fertilidad?

Las mujeres nacen con una cantidad de óvulos limitada que varía a lo largo de su vida y que determina el estado de la fertilidad. En el momento del nacimiento se cuenta con cerca de un millón de ovocitos, que se reducen a la mitad en la pubertad y hasta los 300 000 en la edad adulta. El periodo más fértil se sitúa entre los 19 y 30 años, cuando la cantidad y calidad de los ovocitos es óptima. Sin embargo, a partir de los 35 años, la reserva ovárica se reduce significativamente, por lo que las posibilidades de lograr el embarazo también disminuyen. Por esta razón, la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida establece que para ser donante se debe tener entre 18 y 35 años.

En cada ciclo menstrual, muchos de los ovocitos se pierden de forma natural, puesto que solo uno de ellos consigue madurar para poder ser fecundado. Estos ovocitos, que normalmente se degenerarían, son los que se emplean en la donación de óvulos. Para ello, la donante se administra una medicación hormonal para que madure el mayor número posible, lo que se conoce como estimulación ovárica. Posteriormente, se lleva a cabo la punción ovárica para extraerlos y transferirlos a la mujer que desea ser madre. Por tanto, donar óvulos no afecta a la fertilidad femenina ni a la reserva ovárica en ningún caso, es decir, que las donantes tendrán las mismas opciones de quedarse embarazadas en un futuro.

Ventajas de la donación de óvulos

La donación de óvulos tiene una duración aproximada de 45 días desde que la mujer realiza la primera visita informativa a la clínica hasta el momento de la punción ovárica. Los principales beneficios de este proceso son:

  1. Ayudar a otras mujeres y parejas: ser donante de óvulos es una acción muy gratificante en la que poder ayudar a mujeres que no pueden concebir de forma natural por problemas en los ovarios, enfermedades genéticas hereditarias o la edad. Gracias a este acto de solidaridad, podrán lograr su sueño de formar una familia.
  2. Donación anónima: la legislación española establece que la donación de óvulos es confidencial y totalmente anónima. Por tanto, en ningún caso la receptora podrá conocer la identidad de la donante, ni tampoco a la inversa. Además, la ley prohíbe revelar la identidad de los niños nacidos mediante estas técnicas.
  3. Compensación económica: la donación de óvulos es voluntaria y altruista. Sin embargo, las donantes reciben una compensación económica fijada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en concepto de los posibles inconvenientes y molestias derivadas del procedimiento. De esta forma, se cubren los gastos de desplazamiento a la clínica o las faltas en el trabajo.
  4. Pruebas médicas: a todas las donantes se les realiza una serie de pruebas gratuitas para verificar que cumplen los requisitos exigidos. Estas incluyen una exploración ginecológica, análisis de sangre, cariotipo y estudio genético. También sirven para prevenir afecciones o enfermedades e, incluso, algunos de estos exámenes son útiles para las donantes que desean ser madres en un futuro.

Inconvenientes de la donación de óvulos

El proceso de donación de óvulos conlleva algunos inconvenientes para las donantes, entre los que se encuentran:

  1. Sentir molestias: aunque el tratamiento no es doloroso y los efectos secundarios son mínimos, durante la estimulación ovárica es posible experimentar molestias similares o ligeramente más intensas a las que se producen durante la menstruación, como cansancio, dolor o hinchazón abdominal. No obstante, desaparecen a los pocos días.
  2. No utilizar anticonceptivos: las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales de forma habitual pueden ser donantes, pero tendrán que dejar de tomarlos durante el tratamiento. En el caso de las portadoras de DIU, no será necesario retirarlo para realizar el ciclo de donación de óvulos.
  3. No mantener relaciones sexuales: los especialistas en fertilidad recomiendan evitar tener sexo sin protección hasta la siguiente regla después del tratamiento, puesto que las posibilidades de quedarse embarazada son muy altas. A su vez, no es aconsejable mantener relaciones sexuales los días previos y posteriores a la punción ovárica para evitar el riesgo de sufrir torsión ovárica, una afección que puede restringir el flujo sanguíneo hacia el ovario y la trompa de Falopio.

Dona óvulos en IVI Dona

Ahora que ya sabes que donar óvulos no afecta a la fertilidad, si quieres formar parte de este proceso, en las clínicas IVI Dona estamos a tu disposición. Encontrarás a un gran equipo de profesionales que estará a tu lado para resolver todas tus dudas. Contamos con más de 26 clínicas en toda España equipadas con la máxima tecnología. Solicita más información o pide una primera visita con nosotros llamando al teléfono gratuito 900 844 000 o déjanos tus datos en el formulario de contacto. ¡Dona óvulos, dona vida!

El vaginismo es una disfunción sexual que afecta al 12 % de las mujeres de nuestro país, según datos de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Esta alteración provoca que los músculos de la vagina se contraigan de forma involuntaria, lo que imposibilita mantener relaciones sexuales con penetración. No obstante, esta afección puede solucionarse con un tratamiento ginecológico y psicológico adecuado. A continuación, veremos en qué consiste el vaginismo y cuáles son sus síntomas y causas. Además, hablaremos sobre cómo son las relaciones sexuales con vaginismo.

Qué es el vaginismo?

El vaginismo es una afección en la que los músculos de la vagina se contraen y tensan, lo que provoca el cierre parcial o total de esta e impide mantener relaciones sexuales con penetración. No debe confundirse el vaginismo con la dispareunia o dolor que experimentan algunas mujeres al mantener sexo, puesto que en estos casos sí que existe penetración, aunque sea dolorosa. Si la mujer no se trata, el vaginismo puede llegar a convertirse en crónico, por lo que siempre es recomendable consultarlo con un especialista.

Por lo general, esta alteración femenina suele aparecer en la adolescencia con el comienzo de la menstruación y las relaciones sexuales, aunque no siempre es así. De hecho, en función del momento en el que se detecte, existen dos tipos de vaginismo:

  • Vaginismo primario: se diagnostica cuando la mujer nunca ha logrado mantener sexo con penetración vaginal. Es más habitual en adolescentes y se debe a factores de tipo psicológico.
  • Vaginismo secundario: la mujer ha mantenido relaciones sexuales anteriormente sin experimentar dolor hasta que llega un momento en el que deja de ser así. Este tipo de vaginismo aparece debido a secuelas del embarazo, partos anteriores o cirugías ginecológicas.

Tipos de vaginismo

En función del grado de la contractura vaginal y las molestias que ocasione, el vaginismo puede ser leve o severo. Los síntomas más habituales son:

  • Dificultad de la penetración vaginal.
  • Ardor, dolor o escozor durante el sexo.
  • Sensación de que la pareja golpea una pared durante el coito.
  • Disminución de la libido como consecuencia del dolor.
  • Problemas a la hora de utilizar tampones, copas menstruales u óvulos vaginales.
  • Molestias durante la realización de exámenes ginecológicos como la citología vaginal, también conocida como prueba de Papanicolaou.
  • Espasmos musculares en diferentes partes del cuerpo, como las piernas o la zona lumbar.

Síntomas del vaginismo

El vaginismo genera sensación de angustia y frustración en las mujeres que lo padecen y puede deberse a causas psicológicas, físicas o a una combinación de ambas. Entre las más comunes se encuentran:

Causas psicológicas

  • Ansiedad o depresión.
  • Prejuicios o educación sexual escasa y ligada a tabúes.
  • Desconocimiento del propio cuerpo.
  • Experiencias sexuales negativas previas.
  • Miedo al sexo o a quedarse embarazada.
  • Problemas de autoestima o de aceptación de la propia imagen.

Causas físicas

  • Abortos o partos traumáticos.
  • Aparición de úlceras o infecciones vaginales.
  • Himen rígido.
  • Inflamación de las glándulas de Bartolino, que estás ubicadas en la entrada de la vagina y son las responsables de la lubricación.
  • Tumores en la pelvis.
  • Mala cicatrización de la episiotomía, incisión que se realiza durante el parto.

¿Cómo afecta el vaginismo a las relaciones sexuales?

El vaginismo es un problema que afecta a la vida sexual de la mujer, por lo que siempre es importante hablarlo con la pareja o el entorno para afrontarlo y evitar sentimientos negativos. Además, el hecho de que no exista penetración vaginal no implica que estas mujeres no puedan excitarse sexualmente o tener orgasmos, puesto que existen otras prácticas que no conllevan penetración y también son satisfactorias. En casos leves, el uso de gel de lidocaína ayuda a tener sexo sin dolor gracias a su efecto anestésico.

Por otra parte, es importante contar con la ayuda de expertos en vaginismo. La contracción involuntaria de la vagina y el dolor que ocasiona puede deberse a una causa física que necesite tratamiento ginecológico, pero también psicológico mediante una terapia multidisciplinar. En cuanto a la parte física, esta suele consistir en la realización de ejercicios del suelo pélvico como los de Kegel, que están enfocados a controlar y fortalecer la musculatura de esta zona. Además, es aconsejable hacer técnicas de respiración y relajación. Junto a ello, el uso de dilatadores vaginales, aplicados de forma gradual, son muy eficaces para lograr mantener relaciones sexuales con vaginismo.

En las clínicas IVI podemos ayudarte

Si deseas obtener más información sobre vaginismo y relaciones sexuales o quieres realizarte una revisión ginecológica, en las clínicas del grupo IVI estamos a tu disposición. Somos especialistas en reproducción asistida y contamos con el mejor equipo de profesionales para resolver todas tus dudas. Solicita tu primera visita con nosotros llamando al teléfono gratuito 900 844 000 o déjanos tus datos en el formulario y nuestros asesores se pondrán en contacto contigo. ¡Ven a visitarnos!

 

Por desgracia, cada vez se están dando más casos de esterilidad y muchas mujeres no pueden tener hijos debido a enfermedades, operaciones quirúrgicas y otras causas. Pero, gracias a la reproducción asistida pueden conseguir su objetivo y ser madres. En la actualidad, encontramos muchas parejas que sufren por su imposibilidad de crear una familia. Si nos centramos en España, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), existen alrededor de un millón de parejas que lidian con esta situación. Por desgracia, tener familiares o conocidos con problemas de fertilidad se está volviendo de lo más habitual.

En este post, te queremos dar a conocer el mundo de la donación de óvulos y poder así resolver todas aquellas dudas que tengas.

¿Qué es IVI Dona?

Un equipo médico altamente cualificado que te acompañará en todo el proceso, y resolverá todas tus dudas. Encontrarás unas instalaciones modernas y la garantía del grupo IVI con más de 30 años de experiencia. Puedes elegir entre más de 26 clínicas para realizar tu donación de óvulos.

¿Quieres saber más sobre cómo donar óvulos?

El proceso de donación de óvulos.

Te vamos a detallar paso a paso cómo funciona este proceso de donación de óvulos:

proceso donacion ovulos

1. Entrevista personal. Se le realizarán una serie de preguntas que incluirán datos físicos, clínicos y antecedentes familiares que ayudarán a que nuestros expertos elaboren un historial médico del cual partir.

2. Pruebas médicas. A continuación, le haremos una serie de pruebas para garantizar su estado de salud:

  • Cariotipo: nos indicará cuál es el estado de sus cromosomas y nos ayudará a descartar posibles alteraciones.
  • Análisis genético: se le realizará un completo análisis de sangre mediante el cual se estudiarán más de 600 posibles enfermedades genéticas.
  • Exploración ginecológica: se llevará a cabo una ecografía vaginal que nos permitirá conocer el estado de su aparato reproductor.
  • Serología: este análisis confirma que la donante no es portadora de ninguna enfermedad vírica ni de transmisión sexual.

3. Estimulación. Una vez tenemos los resultados de todas las pruebas – y solo en caso de que sean correctas – se comenzará a planificar la estimulación ovárica. Este tratamiento puede ser administrado por usted misma en casa, o bien si la donante lo prefiere, en nuestras clínicas IVI también se lo podemos administrar. Con la llegada de la siguiente menstruación, se comenzará con el tratamiento hormonal y la donante deberá ponerse en contacto con nosotras para hacerle un seguimiento personalizado.

4. Punción folicular. Finalizado el tratamiento, se llevará a cabo una punción vía vaginal. Esta intervención dura unos 20 minutos y se realiza bajo sedación.

5. Seguimiento. Tras la última fase, se le citará en nuestra clínica para realizarle una exploración, garantizando así su seguridad y que todo funcione correctamente.

¿Qué requisitos tengo que cumplir?

  • Tener entre 18 y 34 años.
  • Gozar de un buen estado de salud física y psíquica.
  • Disponer de una función ovulatoria normal.
  • No sufrir infecciones o enfermedades genéticas que pudieran ser transmitidas a la descendencia.
  • No ser adoptada, puesto que conocer los antecedentes médicos familiares es primordial.
  • No haber sido madre de más de seis hijos.

Las dudas más frecuentes en la donación de óvulos.

¿Puedo mantener relaciones sexuales durante el tratamiento de donación de óvulos?

Durante el tiempo que dura la estimulación, después de haberse realizado la punción folicular ovárica hasta la siguiente menstruación, no es recomendable mantener relaciones sexuales debido al riesgo de poder tener una gestación múltiple a consecuencia de una torsión ovárica.

¿Voy a poder tener hijos en un futuro si dono óvulos?

Las mujeres nacemos con una carga de entre 500.000 y 1.000.000 de óvulos. A medida que pasa el tiempo, vamos perdiendo óvulos  a través de nuestras menstruaciones. Un dato que la mayoría de las chicas suelen desconocer, es que en cada ciclo menstrual empiezan a crecer varios óvulos pero al final solo uno de ellos es el que madura suficiente para llegar a ovular. Con el tratamiento de la estimulación ovárica lo que se consigue es que varios de estos óvulos alcancen el tamaño adecuado sin que afecte a la reserva ovárica que tiene la mujer. Es decir, solo se estimulan los que en ese mes estaban previstos que llegaran a madurar. Por tanto, la respuesta es SÍ.

¿Puedo donar si tomo anticonceptivos?

El uso de anticonceptivos no afecta en nada a la donación de óvulos. Eso sí, durante el tiempo que dure el proceso hasta la punción no se podrá disponer de ellos, ya que el tratamiento de la estimulación consiste en que gracias a la medicación que te proporcionamos, el ovario produzca más óvulos.

Estas y más respuestas las puedes encontrar de forma muy detalla en nuestra página de FAQ’s de IVI Dona.

 

preguntas frecuentes donar ovulos

 

Para más información te invitamos a que conozcas nuestras clínicas para donar óvulos.

La revisión ginecológica anual es fundamental para garantizar el bienestar de la mujer y evitar el desarrollo de cualquier tipo de patología o anomalía en el aparato reproductor femenino. Sin embargo, muchas jóvenes evitan ir a la consulta por pudor y miedo a que la exploración sea molesta. De hecho, según un estudio elaborado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), el 72 % de las españolas de entre 12 y 19 años nunca ha ido al ginecólogo. En este artículo, explicaremos cuándo es aconsejable realizarse la primera revisión ginecológica y en qué consiste. También resolveremos dudas habituales, como cada cuánto tiempo se debe acudir a una revisión ginecológica.

¿Cuándo debe realizarse la primera revisión ginecológica?

Aunque no hay una edad establecida para acudir a la primera revisión ginecológica, los especialistas recomiendan hacerlo antes del inicio de las relaciones sexuales. Esto se debe a que la edad en la que las jóvenes pierden la virginidad cada vez es más temprana, concretamente, alrededor de los 16 años, según la encuesta nacional sobre salud sexual y anticoncepción que lleva a cabo la Sociedad Española de Contracepción (SEC). Durante esa primera revisión ginecológica, el ginecólogo informará adecuadamente a la mujer sobre cómo evitar embarazos no deseados y prevenir enfermedades de transmisión sexual (ETS). Además, el especialista podrá aclarar dudas acerca de la menstruación, las relaciones sexuales, cada cuánto tiempo se debe acudir a una revisión ginecológica o el uso de métodos anticonceptivos.

Por otra parte, independientemente de la edad, muchas mujeres acuden al ginecólogo debido a problemas concretos. Indicamos, a continuación, los más habituales:

  • Trastornos menstruales: abarcan dos patologías. El sangrado menstrual abundante (SMA), que puede derivar en problemas de salud como la anemia; y los ciclos menstruales irregulares, que ocurren cuando la menstruación se retrasa más de 38 días o su duración varía de un periodo a otro. En estos casos, será necesario realizar un estudio completo.
  • Dolor menstrual (dismenorrea): se trata de una afección menstrual en la que la mujer experimenta molestias antes de tener el periodo. Por lo general, no suele ser grave y el dolor remite tomando analgésicos. No obstante, si es severo y persistente, se deberá analizar la causa de la dismenorrea para poder tratarla.
  • Ausencia del periodo menstrual (amenorrea): consiste en la falta de la menstruación durante uno o más periodos. El especialista descartará que la paciente presente problemas hormonales, alteraciones en la alimentación o un posible embarazo.
  • Otros motivos de consulta: la presencia de nódulos mamarios, infecciones vulvovaginales, información sobre métodos anticonceptivos, entre otros.

¿En qué consiste la primera revisión ginecológica?

La primera revisión ginecológica se realiza para verificar que el aparato genital femenino es normal, prevenir posibles alteraciones y proporcionar asesoramiento acerca de los anticonceptivos disponibles. No necesita ningún tipo de preparación específica, pero se recomienda acudir cuando no se tenga la menstruación, debido a que podría dificultar el examen y ser más incómodo para la mujer.

La revisión ginecológica consta de las siguientes partes:

  • Historial clínico: el ginecólogo preguntará a la paciente acerca de sus antecedentes médicos y alergias a ciertos medicamentos, así como datos ginecológicos (cuándo tuvo lugar la primera regla, tipo de sangrado, presencia de dolores…), y relaciones sexuales (en caso de que se hayan mantenido).
  • Exploración: el especialista realiza una valoración de la vulva y también de las mamas, en este caso, para descartar la presencia de bultos anómalos. Si la paciente ha mantenido relaciones sexuales, también se lleva a cabo una exploración del tracto vaginal para poder evaluar el estado del útero y los ovarios.
  • Estudios complementarios: en función del caso particular de la paciente, es posible que sean necesarias otras pruebas como la ecografía ginecológica, un examen que permite visualizar los genitales internos de la mujer. De la misma forma, puede ser conveniente una citología vaginal para estudiar las células pertenecientes al cuello uterino. Por lo general, esta prueba se recomienda a partir de los 25 años.

¿Cada cuánto tiempo se debe acudir a una revisión ginecológica?

La visita al ginecólogo no solo debe realizarse cuando tenemos algún síntoma que nos preocupa o si queremos empezar a utilizar anticonceptivos, sino al menos una vez al año. Esto se debe a que los controles ginecológicos son básicos para el bienestar del cuerpo y la salud reproductiva de la mujer. No obstante, existen casos concretos en los que puede ser necesario un seguimiento más frecuente, pero siempre será el especialista quien lo determine. La revisión ginecológica anual es la mejor forma de detectar lo antes posible la presencia de cualquier problema en el aparato reproductor femenino. De hecho, cuanto antes se localice, antes podrá tratarse y solucionarse favorablemente.

 

Confía en el grupo IVI

Si deseas realizarte una revisión ginecológica, en las clínicas del grupo IVI estamos a tu disposición. Contamos con un gran equipo de profesionales con más de 30 años de experiencia en el sector que te ayudarán a sentirte cómoda y tranquila. Puedes ponerte en contacto con nosotros para solicitar más información o pedir una primera visita llamando al teléfono gratuito 900 844 000 o rellenando el formulario con tus datos. ¡Ven a conocernos!

El coronavirus ha cambiado nuestras vidas: desde los hábitos diarios (llevar mascarilla, usar gel hidroalcohólico, la implantación del teletrabajo…) a la conciencia social. En tiempos de pandemia, muchas personas han decidido ayudar de forma desinteresada a familias sin recursos, niños, mayores… Pequeños gestos que marcan la diferencia. También muchas jóvenes han optado por donar óvulos para que otras mujeres puedan lograr su sueño de formar una familia. En el artículo de hoy, explicaremos si es posible o no donar óvulos durante la COVID-19 y en qué consiste este proceso.

¿Afecta el coronavirus para donar óvulos?

Actualmente, una de cada de seis parejas tiene problemas de fertilidad en España. El estrés, la edad o los antecedentes genéticos son algunas de las principales causas que afectan a la capacidad reproductiva. Para muchas mujeres y parejas que no pueden tener hijos, la donación de óvulos es la única alternativa posible para ser padres, de ahí la importancia de que otras personas se animen a donar óvulos.

Para los que tengan dudas, confirmar que sí, que donar óvulos durante la COVID-19 es totalmente seguro. En nuestras clínicas para donar óvulos IVI Dona contamos con todos los protocolos y las medidas sanitarias necesarias para garantizar la seguridad de las donantes frente al coronavirus (toma de temperatura, gel hidroalcohólico, mascarilla quirúrgica y desinfección de salas). Además, actualmente no existe ninguna evidencia acerca de la transmisión del virus mediante el proceso de donación de óvulos. No obstante, por precaución, pospondremos todas las donaciones de las mujeres que presenten los síntomas propios del virus (fiebre, malestar general, tos o dificultad respiratoria), o de aquellas en las que se haya confirmado la infección por COVID-19.

¿En qué consiste la donación de óvulos?

Según la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, la donación de óvulos es un proceso voluntario y anónimo en el que una mujer decide ayudar a otras parejas o mujeres con problemas de infertilidad a lograr el embarazo. Para donar óvulos, es fundamental cumplir los siguientes requisitos exigidos por la legislación española:

  • Tener entre 18 y 34 años
  • Contar con un buen estado de salud físico y mental
  • Tener una función ovulatoria normal
  • No tener malformaciones, infecciones o enfermedades genéticas que pudieran ser transmitidas a la descendencia
  • No ser adoptada, debido a que es necesario conocer los antecedentes médicos familiares
  • No haber sido madre de más de seis hijos

Si se cumplen todos los requisitos anteriores, la donante debe acudir a una primera visita informativa a la clínica y, si desea iniciar el proceso, se llevarán a cabo unas pruebas médicas y psicológicas que enumeramos a continuación:

  • Revisión ginecológica: una ecografía para verificar el estado de la reserva ovárica, es decir, la cantidad de óvulos en los ovarios en un momento determinado
  • Análisis de sangre: se realiza para conocer el grupo sanguíneo y descartar posibles enfermedades infecciosas, como VIH, sífilis, hepatitis B y C
  • Estudio genético: se estudian los cromosomas y el ADN mediante una prueba que puede detectar hasta más de 600 enfermedades genéticas
  • Test psicológico: sirve para garantizar el buen estado de salud mental de la donante

Fases de la donación de óvulos

Si la candidata supera todas las pruebas con éxito, podrá iniciar el proceso de donar óvulos, que consta de dos fases:

1. Estimulación ovárica: ¿qué es?

La primera fase es la estimulación ovárica, que consiste en la administración de una medicación hormonal diaria durante 10-15 días para producir un desarrollo folicular múltiple. De esta forma, los ovarios podrán madurar diversos folículos ováricos simultáneamente de cara a obtener un gran número de óvulos cuando se realice la punción ovárica. Durante esta etapa, la donante ha de acudir a la clínica de fertilidad con regularidad para que el ginecólogo verifique el crecimiento de los folículos y determine cuál es el momento idóneo para extraer los óvulos.

2. Punción ovárica: ¿qué es?

La punción ovárica, también conocida como punción folicular, es una intervención en la que se obtienen los óvulos de la donante. Se lleva a cabo bajo sedación y dura alrededor de 20 minutos. El ginecólogo realiza la aspiración del líquido de los folículos para extraer los óvulos que hayan madurado. Posteriormente, la mujer debe permanecer en reposo en la sala de recuperación durante 2 o 3 horas, sin necesidad de ingreso hospitalario y podrá irse a casa el mismo día y seguir con su rutina diaria. Después de la punción ovárica, la clínica estará en contacto con la donante para comprobar que todo transcurre con normalidad tras el final del proceso.

Hazte donante en IVI Dona

Si deseas donar óvulos, solicita tu primera visita en nuestras clínicas IVI Dona llamando ahora al teléfono gratuito 900 844 000 o rellena el formulario y nuestros asesores se pondrán en contacto contigo. Además, ponemos a tu disposición un teléfono especial (900 924 577) para las dudas que tengas acerca de la donación durante el coronavirus. Más de 22.000 donantes han confiado en nosotros.

Practicar ejercicio es esencial para cuidar la salud, porque ayuda a fortalecer los músculos y los huesos, mejora la circulación y reduce el estrés y la ansiedad, entre otros beneficios. Durante la época de confinamiento o cuarentena, muchas personas han aprovechado para entrenar en casa y hacer sesiones online de yoga, zumba o cualquier otra disciplina deportiva. Lo cierto es que solo necesitas una tabla de ejercicios en casa para mejorar tu estado físico y sentirte bien. A continuación, te proponemos una sencilla rutina de ejercicios para principiantes que te ayudarán a estar en forma y a cuidar tu salud, especialmente importante si estás pensando en donar óvulos.

¿Cómo y cuánto deporte se debe realizar?

Según las Recomendaciones mundiales sobre la actividad física para la salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adultos de entre 18 a 64 años deben dedicar un tiempo mínimo de 150 minutos a la semana para practicar una actividad física aeróbica moderada, o 75 minutos si se trata de un entrenamiento de alta intensidad. Como ves, aunque estés muy ocupada, no necesitas mucho tiempo. Además, existe una gran variedad de ejercicios adaptados para personas de todas las edades y condiciones físicas sin necesidad de ir al gimnasio. Independientemente del tipo de actividad que decidas practicar, recuerda que siempre tienes que empezar poco a poco, incrementando el tiempo y el esfuerzo de forma progresiva. De este modo, el ejercicio se convertirá en parte de tu rutina diaria.

Tabla de ejercicios para hacer en casa

Antes de empezar los ejercicios en casa, es fundamental que realices un calentamiento previo para preparar el cuerpo y evitar posibles lesiones. Puedes caminar a paso ligero, bailar o hacer bicicleta estática durante 15 minutos. Es aconsejable que el entrenamiento sea fácil de realizar, y trabajes el tren inferior y superior días alternos. Te recomendamos que pruebes los siguientes ejercicios para principiantes:

1. Sentadillas

Las sentadillas permiten trabajar las piernas con la fuerza de nuestro propio cuerpo. Es un ejercicio básico, que no puede faltar en ningún entrenamiento, pero debes prestar atención a la postura corporal. Para realizarlas correctamente, separa las piernas un poco más que el ancho de las caderas, con los pies ligeramente hacia afuera. Mantén la espalda recta, flexiona las rodillas y saca la cadera hacia atrás. Al subir, los talones tienen que estar bien apoyados en el suelo mientras aprietas los glúteos y hundes el ombligo antes de estirar totalmente las piernas. Puedes acompañar el ejercicio con un movimiento de brazos hacia delante (cuando bajas los glúteos), y hacia detrás (cuando estires las piernas). Haz 3 series de 10 o 15 repeticiones, con una pausa de 60 segundos entre series. Cuando domines la técnica, puedes añadir mancuernas al ejercicio o, si no dispones de ellas, botellas de agua.

2. Zancadas

Las zancadas son uno de los mejores ejercicios en casa para trabajar piernas y glúteos. Solo tienes que separar los pies a la altura de las caderas, apoyándolos bien en el suelo y con la espalda recta. Da un paso largo hacia delante con la pierna derecha, flexionando la rodilla hasta que forme un ángulo de 90 grados. Vuelve a la postura inicial pisando con fuerza. Realiza 3 series de 10 o 15 repeticiones con cada pierna, y descansa 60 segundos entre series. Puedes aumentar la resistencia añadiendo peso de forma progresiva.

3. Flexiones

Otro de los ejercicios en casa más recomendados son las flexiones, que permiten ganar fuerza en la parte superior del cuerpo. Puedes empezar haciendo variantes más sencillas hasta alcanzar la técnica adecuada. Una alternativa es la flexión de tronco, que se realiza tendida en el suelo boca arriba, con las manos en la nuca y los pies y las pantorrillas apoyadas en una superficie firme (por ejemplo, una silla). Las piernas deben quedar dobladas formando un ángulo de 90 grados con el cuerpo. Sube el tronco sin despegar la zona lumbar, y haz 3 series de entre 10 y 15 repeticiones, con un descanso de 60 segundos después de cada serie.

4. Planchas abdominales

Las planchas abdominales son el ejercicio perfecto para cualquier entrenamiento. Existen muchos tipos, y todas ellas te ayudarán a fortalecer el abdomen. Para hacer una de las planchas más conocidas, simplemente tienes que tumbarte boca abajo en una colchoneta, con las puntas de los pies en el suelo y colocar los brazos en un ángulo de 90 grados. El cuerpo debe formar una línea recta y, si lo deseas, puedes unir las manos para una mayor comodidad. Si eres principiante, mantente en esta posición durante 10 o 20 segundos, y aumenta el tiempo de forma progresiva.

5. Curl de bíceps

En nuestra tabla de ejercicios, no puede faltar el entrenamiento del tren superior. El curl de bíceps te permite tonificar los brazos de forma fácil con la ayuda de mancuernas o dos botellas de agua. Pega los codos a tu cuerpo sin separarlos y flexiona los brazos hasta llegar a la altura del pecho y vuelve a extenderlos hacia abajo completamente. Te recomendamos 3 series de entre 10 y 15 repeticiones por brazo, y descansar 60 segundos entre series.

Ahora ya puedes poner en práctica todos estos ejercicios para hacer en casa, que te proponemos desde las clínicas IVI Dona, para que estés en forma y cuides tu salud antes de comenzar el proceso de donación. Somos el mejor lugar para donar óvulos. Si deseas recibir más información, solicita ahora tu primera visita llamando al teléfono gratuito 900 844 000 o rellena el formulario con tus datos y nos pondremos en contacto contigo. ¡Entre nosotras podemos ayudarnos!

En un estado normal y saludable la vagina presenta una variedad de hongos genitales femeninos como parte de un ecosistema fundamental para la salud, pero en algunos casos estas pueden proliferar más de la cuenta y provocar así una infección. Una infección de este tipo puede acabar siendo muy molesta e irritante. Esta situación es lo que se conoce como hongos genitales y el término médico es “candidiasis” porque la suele provocar el hongo candida albicans.

¿Cómo actúa este hongo?

En el caso de que el pH vaginal varíe, hace que se altere el equilibrio entre las poblaciones de hongos del tracto genital, haciendo que las bacterias proliferen y comiencen a multiplicarse de manera exponencial; así se genera una infección. Las principales causas que pueden provocar un cambio en el pH del medio vaginal son las siguientes:, sistema inmunológico débil, antibióticos, ciertos medicamentos, el consumo de drogas, diabetes o incluso el embarazo. Los hongos genitales no se consideran como una ETS (enfermedad de transmisión sexual) al uso, sin embargo en algunos casos puede transmitirse de una persona a otra si hay contacto

Muchas chicas comprueban que las infecciones por hongos tienden a aparecer justo antes de la menstruación, debido a las fluctuaciones hormonales que acompañan al ciclo menstrual. La ropa (sobre todo las prendas de ropa interior) que se lleva demasiado ajustada y/o que está fabricada con tejidos artificiales como el nylon, que retiene la humedad y el calor, favorece este tipo de infecciones, ya que los hongos proliferan en estas condiciones.

Los jabones perfumados pueden irritar también la vagina y las duchas vaginales pueden alterar el saludable equilibrio bacteriano natural de este microsistema. Por lo tanto, es aconsejable utilizar productos específicos en estos casos, que respetan el Ph íntimo.

 

Síntomas principales de los hongos genitales 

Los principales síntomas son los siguientes: La infección por hongos suele causar un flujo vaginal espeso, blanco o amarillento y grumoso que puede tener un olor distinto del normal. También puedes tener una cubierta blanquecina y cremosa dentro y alrededor de la vagina. Picor e irritación, enrojecimiento, inflamación o picor en la vulva (los pliegues de piel que hay fuera de la vagina) y dolor o escozor al orinar o al mantener relaciones sexuales son los principales síntomas relacionados a los hongos.

Si tienes algunos de estos síntomas, ve a tu médico o ginecólogo. Es fácil confundir los síntomas de una infección por hongos con los de algunas ETS u otros tipos de infecciones vaginales. Tu médico te hará el diagnóstico adecuado para que te puedas tratar.

¿Cómo prevenir la infección por hongos?

En la mayoría de las chicas, no hay forma de prevenir las infecciones por hongos. Te puedes sentir más cómoda llevando ropa interior de algodón transpirable y evitando los espráis y las duchas vaginales o usando productos específicos.

Si padeces una diabetes, el hecho de mantener estable tu concentración de azúcar en sangre es la mejor forma de evitar estas infecciones. Si crees que podrías tener una infección vaginal por hongos, llama a tu médico para que te aconseje.

Es importante que no tomes restos de antibióticos que te hayan sobrado en ocasiones anteriores, ni los antibióticos u otros medicamentos recetados a otras personas. Siempre han de ser recetados por un médico tras valorar tu caso.

¿Cómo puedes tratar la infección?

La infección por hongos suele curarse fácilmente en unos días con antimicóticos. Asegúrate de seguir las instrucciones y de completar todo el tratamiento, incluso aunque los síntomas hayan desaparecido antes de que hayas terminado el ciclo.

No tengas sexo vaginal ni oral, ni tampoco te introduzcas nada en la vagina hasta que hayas terminado el tratamiento y la infección se haya curado. La fricción del sexo puede causar más irritación o dificultar la curación. Además, algunos medicamentos que se usan en la vagina tienen aceite en sus excipientes, lo que puede causar que los preservativos se rompan.

El hongo Candida albicans está presente de forma natural en diferentes partes del cuerpo donde hay mucosas —el estómago, los pulmones o la boca, entre otros. Sin embargo, cuando su presencia en el organismo aumenta en exceso puede ocasionar molestias, especialmente en la vagina de las mujeres. De hecho, la proliferación de este hongo produce candidiasis, una de las infecciones más prevalentes en Europa. A continuación, hablaremos sobre cuáles son las causas y los síntomas más habituales en las mujeres con candidiasis, y cómo se transmiten los hongos genitales. También mencionaremos los distintos tratamientos que existen, como las cremas o pomadas para hongos genitales.

Causas de los hongos genitales

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), en torno al 75 % de las mujeres sufren algún episodio de candidiasis durante la vida. Además, entre el 40 y el 50 % la vuelven a padecer, como mínimo, una segunda vez. El hongo Candida albicans es el causante de casi el 90 % de las infecciones vaginales por levaduras. Otros tipos de Candida, como glabrata y tropicalis, también pueden producir síntomas vulvovaginales.

El crecimiento excesivo de estos hongos en el organismo se produce por las siguientes causas:

  • Sistema inmunitario debilitado. Las mujeres con enfermedades autoinmunes, como el VIH o el lupus, tienen mayor facilidad de contraer infecciones vaginales.
  • Periodo premenstrual y embarazo. Durante estas etapas existe un mayor riesgo de desarrollar hongos genitales como consecuencia de los cambios hormonales que se producen.
  • Diabetes no controlada. Las personas diabéticas son más susceptibles de sufrir candidiasis, debido a que el incremento de glucosa en sangre altera el pH de la vagina.
  • Administración de antibióticos. Los antibióticos de amplio espectro pueden causar un desequilibrio en la flora vaginal, eliminando bacterias saludables.
  • Incremento de los niveles de estrógenos. Las mujeres que toman anticonceptivos con altas dosis de estrógenos o siguen tratamientos hormonales son más propensas a sufrir candidiasis.

Síntomas y transmisión de los hongos genitales

Aunque la presencia de los hongos genitales no suele ser grave, se recomienda acudir al médico o al ginecólogo ante la aparición de cualquiera de sus síntomas, ya que el área afectada podría sobreinfectarse. Para obtener un diagnóstico adecuado, es necesario realizar un estudio tomando una muestra del flujo vaginal de la mujer.

Los síntomas de los hongos genitales femeninos más frecuentes son:

  • Cambios en el flujo: secreciones espesas y blancas, similares al requesón.
  • Dolor o sensación de ardor al orinar o al mantener relaciones sexuales.
  • Picor intenso e irritación en la vagina y la vulva.
  • Molestias en los genitales.
  • Inflamación o enrojecimiento de la vulva.
  • Aparición de sarpullido vaginal.

La candidiasis no se considera una enfermedad de transmisión sexual (ETS), porque no es necesario mantener sexo para contagiarse. No obstante, existen casos en los que algunos hombres presentan erupciones, picor o escozor en el pene tras el contacto sexual con una mujer que tiene la infección. Además, los síntomas y molestias pueden agravarse en la persona afectada. Por esta razón, es importante que, tras la relación sexual con una persona infectada con candidiasis, ambos inicien un tratamiento médico.

Tratamiento y prevención de los hongos genitales

Los hongos suelen tratarse con la administración de medicamentos antifúngicos. Dentro de los tratamientos disponibles encontramos cremas o pomadas para hongos genitales, cuya aplicación elimina y alivia sus síntomas, además de cápsulas orales o vaginales y supositorios. En cualquier caso, siempre debe ser un médico especialista quien te indique la medicación más adecuada para ti. Asimismo, recuerda que no debes tocar la zona afectada para no empeorar la infección. De esta forma, los hongos desaparecerán sin complicaciones.

Por otro lado, los expertos recomiendan tener en cuenta las siguientes indicaciones a la hora de saber mejor cómo se transmiten los hongos genitales y evitar su aparición:

  • Mantener una higiene íntima adecuada. Es fundamental no utilizar productos que puedan causar irritación o alterar el pH de la vagina, como determinados geles, jabones o desodorantes. Además, tampoco es conveniente realizar duchas vaginales, debido a que pueden eliminar bacterias naturales que protegen contra las infecciones.
  • Llevar una alimentación sana y equilibrada. Seguir una dieta saludable ayuda a mantener a raya las defensas. Trata de no consumir azúcares refinados, harinas y lácteos (excepto yogures). Sí es recomendable tomar infusiones de manzanilla o canela y suplementos naturales, como los de ácido caprílico o de semillas de pomelo, para tratar la candidiasis, ya que tienen propiedades antifúngicas.
  • Evitar el uso innecesario de medicamentos. Algunos antibióticos y corticoides contribuyen al desarrollo de infecciones. Del mismo modo, el uso continuado de antifúngicos sin prescripción médica puede provocar que estos medicamentos dejen de resultar efectivos.
  • Utilizar ropa adecuada. Es aconsejable no llevar ropa muy ajustada y elegir prendas interiores de algodón 100 %, en lugar de tejidos no transpirables como las fibras sintéticas. Si practicas deporte o vas a la piscina, procura cambiarte lo antes posible, ya que el calor y la humedad favorecen la proliferación de los hongos genitales.

Todos estos consejos te ayudarán a prevenir los hongos genitales de forma efectiva. Si deseas conocer más sobre la donación de óvulos, no dudes en pedir una cita o solicitar más información en las clínicas IVI Dona. Puedes llamar al teléfono gratuito 900 844 000 o dejarnos tus datos en el formulario de contacto y nuestros asesores se pondrán en contacto contigo. ¡Estamos siempre a tu lado!

La calidad de los óvulos disminuye con el paso del tiempo, por lo que las posibilidades de lograr el embarazo de forma natural también se reducen a medida que nos hacemos mayores. Llevar una dieta sana y equilibrada puede ayudarte, sin embargo, si lo que quieres es quedarte embarazada. Los alimentos con ácido fólico, un nutriente clave en la fertilidad y el embarazo, mejoran la calidad de los óvulos y contribuyen al correcto desarrollo del feto. A continuación, explicaremos para qué sirve el ácido fólico y enumeramos cuáles son los cinco grupos de alimentos con mayor aporte de esta vitamina para evitar un nivel en el organismo de ácido fólico bajo.

¿Para qué sirve el ácido fólico?

El ácido fólico, también llamado vitamina B9, favorece la formación de material genético (ADN) y de glóbulos rojos. Además, garantiza el funcionamiento del sistema nervioso y previene la anemia megaloblástica o por deficiencia de vitaminas. También participa en la ovulación y desempeña un papel esencial en el embarazo, porque ayuda al correcto desarrollo del feto a nivel cognitivo. Una ingesta adecuada de la vitamina B9, tanto antes como durante las primeras semanas de embarazo, previene en el bebé los defectos del tubo neural (DTN), la espina bífida y la anencefalia, defecto congénito que afecta al encéfalo y al cráneo, anomalías graves que pueden darse cuando hay un nivel de ácido fólico bajo.

Alimentos con ácido fólico: qué cantidad consumir y cuáles son

El consumo de alimentos con ácido fólico puede ayudarte a lograr el embarazo. Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), la ingesta recomendada de ácido fólico es de 200 microgramos al día, mientras que en el caso de las mujeres embarazadas o aquellas que deseen estarlo, esta cantidad debe situarse entre 400 y 800 microgramos. Su administración debe comenzar al menos cuatro semanas antes de la gestación.

Aunque una dieta adecuada suele ser suficiente para no tener ácido fólico bajo, en determinados casos es necesario tomar suplementos vitamínicos, siempre bajo la supervisión de un especialista. Los alimentos con más ácido fólico que puedes incluir en tus comidas son los siguientes:

1. Vegetales de hoja verde

El ácido fólico se encuentra especialmente en los vegetales de hoja verde, por lo que llevar una alimentación rica en verduras y hortalizas es muy importante para todas aquellas mujeres que deseen quedarse embarazadas. La col, las espinacas, los grelos y las acelgas aportan 150 microgramos (mcg) de esta vitamina por cada 100 gramos, de acuerdo con la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA). Una forma fácil de consumirlas es añadir varias de estas verduras a las ensaladas.

2. Legumbres al vapor

Otros de los alimentos con ácido fólico que no deben faltar en tu dieta son las legumbres. Las que tienen mayor aporte de esta vitamina son las habas, las judías (tanto pintas como blancas) y la soja, concretamente entre 300-450 microgramos por cada 100 gramos. Le siguen los garbanzos (180 mcg/100 g) y las lentejas (117 mcg/100 g), dos excelentes opciones para platos principales. Se recomienda cocinarlas al vapor y conservarlas en el frigorífico, en vez de a temperatura ambiente, para que puedan mantener sus nutrientes.

3. Frutos secos

Las almendras y las avellanas, con un aporte de 100 microgramos por cada 100 gramos, son algunos de los alimentos con ácido fólico que debes consumir a diario. Otra buena fuente de esta vitamina son las pipas de girasol (280 mcg/100 g) y las semillas de sésamo o lino (80-100 mcg/100 g). Además, todos ellos contienen selenio y antioxidantes que favorecen la calidad de los óvulos. Puedes consumirlos añadiéndolos a tus ensaladas o, simplemente, tomarlos entre horas como tentempié.

4. Frutas de color naranja y amarillo

Las frutas, especialmente las naranjas y amarillas, ayudan a mejorar la calidad de los óvulos debido a su gran contenido en betacaroteno, una vitamina responsable de revitalizar la membrana externa de los ovocitos. Algunas de las frutas con más ácido fólico son la naranja, el mango y la piña, que contienen entre 10 y 30 microgramos por pieza. Debes incluirlas en todas las comidas.

5. Cereales integrales

Los expertos en nutrición recomiendan los cereales en su versión integral, ya que contienen más ácido fólico que los refinados. Los cereales enriquecidos (200 mcg/100 g) o los de avena (56 mcg/100 g) son buenas alternativas para un desayuno saludable y completo.

 

Ahora ya sabes cuáles son los alimentos con ácido fólico más importantes que no deben faltar en tu dieta antes y durante el embarazo. Recuerda que siempre es aconsejable combinar una alimentación adecuada con ejercicio físico para llevar un estilo de vida saludable. Descubre más información en nuestro blog de IVI Dona o ponte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte.